Los títulos soberanos argentinos en dólares profundizaron este lunes su tendencia bajista y operaron en terreno negativo sin mostrar señales de recuperación sostenida. En el tramo largo de la curva de rendimientos, los papeles bajo legislación local pasaron a ofrecer retornos superiores al 12%, exponiendo la elevada prima de riesgo exigida por los inversores para posicionarse en deuda del país.
Las caídas entre los bonos en dólares llegaron al 1,6%, encabezadas por el Global 2046, escoltado por el Bonar 2041 (-1,2%) y el Bonar 2035 (-1,1%). Como consecuencia directa de esta contracción, el indicador de riesgo país elaborado por la entidad J.P. Morgan trepó un 5,5% para ubicarse en los 678 puntos básicos, fijando un nuevo máximo anual.
En la plaza doméstica, la cautela financiera responde a las especulaciones políticas con la mirada puesta en los comicios presidenciales de 2027, especialmente en torno al armado de candidaturas dentro del peronismo. A ese escenario político se sumó la lectura de los datos macroeconómicos recientes: mientras la inflación minorista fue del 1,9% mensual, el índice de precios al por mayor mostró un salto acelerado del 3,2%.
A la incertidumbre interna se añade un contexto internacional adverso atravesado por una pronunciada volatilidad. El barril de petróleo Brent se consolidó por encima de la barrera de los u$s100 en medio de recurrentes tensiones económicas en Estados Unidos y Europa, renovando los temores a un endurecimiento inflacionario global. En suelo estadounidense, Kevin Warsh, actual presidente de la Reserva Federal (Fed), evitó dar certezas sobre futuros movimientos en la política monetaria, si bien sus expresiones ayudaron a disipar las expectativas de una suba de tasas en el mes de octubre. No obstante, las tasas de los bonos del Tesoro norteamericano se mantienen en niveles elevados, restando atractivo a la deuda de economías emergentes.
Por último, la jornada coincidió con un hito operativo en el mercado bursátil local, donde el índice emblemático S&P Merval pasó a denominarse formalmente MSCI Merval, incluyendo modificaciones en el panel de firmas cotizantes. Bajo esta nueva denominación, tanto el MSCI Merval como el MSCI BYMA general registraron un retroceso de hasta el 1,7%. En tanto, la nómina de los certificados de depósito argentinos (ADR) que cotizan en Wall Street sufrió descensos de hasta el 4,7%, liderados por la firma Edenor, seguida por las caídas de Telecom Argentina (-2,8%) y Central Puerto (-2,3%





