Los activos financieros argentinos operan este jueves con marcadas pérdidas tanto en la plaza local como en el exterior, provocando una nueva escalada en el indicador de riesgo país. De acuerdo con las cotizaciones de la jornada, el índice de JP Morgan registró un alza representativa y superó el umbral de los 640 puntos básicos. El retroceso responde al impacto de las bajas en los bonos soberanos en dólares y la volatilidad reinante en las bolsas internacionales, que afectó con severidad las decisiones de inversión sobre economías en desarrollo.
En Wall Street, los certificados de depósitos de empresas argentinas (ADRs) registraron caídas de hasta un 2,1%, arrastrados por los retrocesos en sectores clave como el bancario y el energético. La corriente vendedora se alinea con la cautela de los operadores frente a las tasas internacionales de referencia y la expectativa sobre las variables macroeconómicas del país. En el plano cambiario, mientras los mercados bursátiles y la renta fija muestran señales de fragilidad, las cotizaciones financieras y los dólares paralelos se mantienen bajo la atenta mirada de la City.





