Los principales indicadores de Wall Street negociaron este miércoles con una caída de entre 0,4% y 0,6%, en una jornada marcada por una nueva escalada en las tasas de retorno de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. La emisión a diez años alcanzaba el 5,82% anual, tras haber registrado un máximo de 5,34% más temprano.
En paralelo, el precio del petróleo pasó a terreno negativo y registró una baja cercana al 1%. El barril de Brent del Mar del Norte para entrega en diciembre se pactaba a USD 99,89, con una caída de 0,7%.
En el mercado local, a las 14:50, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires caía 1,8%, hasta los 2.840.000 puntos. El contexto internacional adverso condicionaba el desempeño de los activos domésticos.
Entre los ADR y las acciones de compañías argentinas negociadas en dólares en Wall Street se imponían las bajas generalizadas, encabezadas por los papeles bancarios, que cedían cerca de 3%.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, sostuvo que el escenario internacional continúa ejerciendo presión sobre los mercados.
“El mercado internacional sigue dando que hablar, con una presión sobre tasas que no se disipa. La tasa del Treasury a 10 años de EEUU opera en la zona de 5,33%, máximos desde 2002, mientras que la del de 30 años opera en 5,70%, niveles tampoco vistos desde entonces. La renta fija en dólares se ve afectada, y Argentina no es la excepción, aun con las dos muy buenas ruedas de lunes y martes afectadas positivamente por el resultado electoral en Brasil y el efecto arrastre”, expresó.
Franco agregó que los factores externos deberán ser monitoreados de cerca por los inversores, quienes también deberán considerar la evolución de la macroeconomía local y su relación con el humor social, de cara al ciclo electoral de 2027.
Por su parte, Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, señaló que, tras alcanzar marcas récord en la sesión anterior, la Bolsa de Nueva York operaba con sesgo negativo.
“El optimismo cede terreno ante el repunte en la cotización del petróleo y la suba en los retornos de la deuda pública estadounidense. El crudo Brent superó nuevamente la barrera de los USD 100 por barril impulsado por la tensión bélica en Oriente Medio”, explicó.
Morales también destacó el comportamiento de los bonos estadounidenses: “En paralelo, el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años trepó hasta un 5,70%, tocando su cota más alta desde 2002. Los inversores prefieren la prudencia a la espera de las minutas oficiales de la Reserva Federal”.
Según el especialista, el mercado busca señales sobre los próximos pasos de la política monetaria estadounidense frente a la inflación. Las apuestas apuntan a una pausa en el costo del dinero durante este mes, aunque no se descarta un ajuste adicional en diciembre.
Desde Cohen Aliados Financieros señalaron que el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA) elevó levemente la inflación esperada para septiembre y recortó la proyección de crecimiento para 2026.
En tanto, Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, analizó el comportamiento del mercado petrolero y su impacto sobre las expectativas.
“Pese al repunte en los flujos físicos de crudo desde el Golfo Pérsico registrados durante septiembre, los mercados ajustaron al alza ante reportes de ataques a buques cargueros en el Estrecho de Ormuz y las hostilidades persistentes en el estrecho de Bab el-Mandeb, en Yemen”, observó.
A su vez, Felipe Mendoza, analista de mercados de EBC Financial Group, describió un escenario de contrastes en los mercados internacionales.
“El mercado exhibe una dualidad donde los récords de la renta variable e impulso masivo de la tecnología de IA se enfrentan a un entorno de tasas elevadas e inflación persistente en servicios y energía”, expresó.
Mendoza advirtió además que “el encarecimiento estructural del crédito impone un desafío para las empresas desapalancadas o del consumo tradicional”.





