El camino hacia la medalla dorada no fue sencillo. En el combate decisivo, Arce debió medir fuerzas ante un durísimo rival oriundo de Entre Ríos, un contrincante con el que ya tenía cuentas pendientes tras haber caído frente a él el año pasado en Mar del Plata. Demostrando madurez táctica, evolución técnica y templanza, el representante garupense supo manejar los tiempos del combate y se quedó con un triunfo consagratorio que cerró la herida del pasado.
Con una trayectoria que ya lo ha enfrentado a contendientes de distintos puntos del país —desde Puerto Iguazú hasta suelo entrerriano—, "El Negro" se afianza como una de las grandes promesas del pugilismo misionero, llevando bien alto el nombre de Garupá rumbo a la gran cita nacional.