El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, respondió a las duras críticas de Javier Milei en el marco de su séptima visita a Madrid. El cruce ocurrió mientras el mandatario argentino disertaba en el foro Nueva Economía Forum 2026, donde volvió a cargar con dureza contra la administración local y llamó a votar a la oposición en las próximas elecciones generales.
La reacción del líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se concretó a través de sus plataformas digitales, donde lanzó un spot publicitario y modificó su imagen de perfil para definirse como “zurdo y orgulloso”. En el video de campaña, el dirigente sostuvo que la categoría representa su agenda social y remarcó: “Ser zurdo significa subir el salario mínimo, aumentar las jubilaciones, defender el derecho al aborto y promover la paz”.
Pocos minutos después del discurso del jefe de Estado argentino, Sánchez apeló a la ironía y subió una captura de pantalla escuchando la canción “Fanático”, el tema que Lali Espósito le dedicó al mandatario libertario. Sánchez ironizó al respecto: “Aprovechando que voy en el auto, camino de Burgos, para escuchar este temazo argentino. ¡Me encanta!”.
Estrategia electoral y distanciamiento diplomático
Durante su disertación, el presidente argentino no ahorró descalificativos hacia el jefe del Ejecutivo español. Milei acusó a Sánchez de ser un “imprintable dictador” y afirmó que la gestión socialista encabeza una gestión que “pudre todo donde mete la mano”. En ese contexto, comparó al oficialismo local con la política rioplatense y lanzó: “Es una sucursal del kirchnerismo en Europa”.
El economista intervino abiertamente en el debate político interno de España y llamó a “sacar a patadas a los socialistas” del poder. Además, reforzó su alineamiento con los dirigentes de la oposición de derecha y conservadora, como el líder de Vox, Santiago Abascal, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Para el mandatario argentino, ambos referentes “tienen ideas sanas para sacar a España de la decadencia”.
Con este nuevo contrapunto, la relación bilateral se mantiene en un nivel de tensión inédito. A pesar de haber viajado a la península en siete oportunidades desde el inicio de su mandato, el presidente argentino no mantuvo reuniones oficiales con Sánchez, ni con integrantes de su gabinete, ni con el rey Felipe VI.















