La carrera por la presidencia de Brasil entra en su tramo decisivo con una disputa ajustada entre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Una nueva encuesta de la consultora Vox Brasil mostró una leve ventaja para el actual jefe de Estado, a pocos días de la segunda vuelta electoral prevista para el 25 de octubre.
Según el relevamiento publicado este domingo 18 de octubre, Lula alcanza el 51% de los votos válidos, mientras que Flávio Bolsonaro reúne el 49%. Aunque el resultado favorece al presidente, la diferencia se encuentra dentro del margen de error de la medición, establecido en 2,15 puntos porcentuales.
El sondeo también consultó a los electores sobre quién creen que ganará las elecciones. En ese escenario, el 46,9% consideró que Lula se impondrá en el balotaje, mientras que el 41,6% estimó que el vencedor será el candidato del Partido Liberal (PL).
La encuesta adquiere relevancia en una campaña marcada por la polarización política y por la disputa entre dos proyectos de país diferentes: la continuidad del gobierno de Lula, referente de la izquierda brasileña, y la propuesta de Flávio Bolsonaro, representante de la derecha y heredero político de su padre.
Además de la estimación de votos válidos, el estudio presentó un escenario que contempla al conjunto de los encuestados. En esa medición, Lula obtiene el 46,4% de las preferencias, frente al 44,6% de Flávio Bolsonaro.
La diferencia es de 1,8 puntos porcentuales. En tanto, el 5% de los consultados manifestó que votaría en blanco, anularía su voto o se abstendría, mientras que el 3,9% todavía no había definido su elección.
Estos resultados muestran una competencia estrecha, en la que los votantes indecisos y la participación electoral pueden tener un papel importante en el resultado final. La ventaja de Lula en este sondeo no representa una victoria asegurada, ya que la distancia entre ambos candidatos es reducida.
Vox Brasil es una consultora de menor tamaño en comparación con otras encuestadoras del país, aunque ganó visibilidad durante la primera vuelta por haber sido la única que, según Ámbito, anticipó correctamente la victoria de Jair Bolsonaro en esa instancia electoral.
El resultado de Vox Brasil contrasta con otros relevamientos recientes que ubicaron a Flávio Bolsonaro por delante de Lula, aunque también reflejaron una reducción de la distancia entre ambos candidatos.
Una encuesta de Datafolha, realizada entre el 13 y el 14 de octubre con 2.520 electores de 153 municipios, otorgó al senador el 51% de los votos válidos, frente al 49% del actual presidente. La diferencia también quedó dentro del margen de error de dos puntos porcentuales.
En la medición anterior de ese instituto, Flávio Bolsonaro registraba el 52% y Lula el 48%. De este modo, el candidato opositor redujo su ventaja de cuatro a dos puntos en una semana.
Si se consideran todos los encuestados, incluidos quienes votarían en blanco, anularían su sufragio o permanecían indecisos, Datafolha registró un 47% para Bolsonaro y un 45% para Lula.
Por su parte, un sondeo de PoderData/Aya difundido el 16 de octubre mostró un empate en los votos válidos, con el 50% para cada candidato. Las diferencias entre las mediciones reflejan un escenario cambiante y una elección que continúa abierta a pocos días de la definición.
La segunda vuelta está prevista para el domingo 25 de octubre. Lula busca continuar al frente del Ejecutivo brasileño, mientras que Flávio Bolsonaro intenta llegar al Palacio del Planalto y consolidar el regreso del bolsonarismo al poder.
La campaña se desarrolla en un contexto de fuerte confrontación política, con ambos espacios buscando atraer a los votantes que todavía no definieron su posición y movilizar a quienes participaron de la primera vuelta.
Con los sondeos mostrando diferencias reducidas y resultados que varían según la consultora, la atención está puesta en la evolución de la intención de voto durante los últimos días de campaña. La encuesta de Vox Brasil coloca a Lula al frente, pero la cercanía entre los porcentajes y el margen de error impiden considerar que exista un favorito definitivo.
El resultado del 25 de octubre determinará quién gobernará Brasil durante el próximo período presidencial y marcará el rumbo político del país en los próximos años.




