El pontífice, de 71 años, fue intervenido luego de que los estudios médicos detectaran un nódulo pulmonar que posteriormente fue identificado como un adenocarcinoma. Durante la operación, los especialistas le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica videoasistida.
La cirugía se desarrolló sin complicaciones y demandó aproximadamente 90 minutos, aunque el Papa permaneció alrededor de tres horas en el quirófano.
Durante los días posteriores, los controles médicos mostraron una evolución favorable. Una radiografía de tórax confirmó una buena recuperación del pulmón intervenido, mientras que los análisis realizados antes del alta permitieron autorizar su regreso al Vaticano.
León XIV también comenzó a retomar progresivamente algunas actividades laborales y ejercicios de fisioterapia durante su internación.
Tras abandonar el Gemelli este sábado, regresó a la Santa Sede, donde continuará con su recuperación. Está previsto que este domingo vuelva a aparecer públicamente para encabezar el tradicional rezo del Ángelus desde la ventana de los aposentos papales.
La visita a la Argentina sigue en agenda
La evolución del estado de salud del pontífice resulta especialmente importante para la gira sudamericana, considerada uno de los compromisos internacionales más exigentes desde el inicio de su pontificado.
El itinerario contempla desplazamientos por diez ciudades de Uruguay, Argentina y Perú, con numerosos vuelos y actividades religiosas, institucionales y encuentros con fieles.
La etapa argentina está prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, con actividades programadas en Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján.
Días atrás, el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, había reconocido que la realización del viaje dependía directamente de la recuperación del Papa y de las recomendaciones de los profesionales que supervisan su salud.
Aunque las declaraciones del cirujano representan una señal alentadora, la Santa Sede mantiene la cautela y todavía no comunicó una confirmación definitiva sobre la realización de todas las actividades previstas.
Por el momento, el itinerario continúa vigente y la expectativa está puesta en los próximos controles médicos, que permitirán determinar si León XIV podrá afrontar sin restricciones las exigencias físicas de su primera visita apostólica a Sudamérica.