El 99,77% de los recursos permitirá sostener la Planta Funcional Docente y los aportes estatales correspondientes a 266 instituciones de Educación Pública de Gestión Privada distribuidas en toda la provincia.
Estos recursos acompañan las trayectorias educativas de miles de estudiantes de los niveles Inicial, Primario, Secundario, Técnico y Superior, además de la Formación Profesional, alcanzando instituciones de Posadas, localidades del interior, zonas de frontera, escuelas rurales, EFA y establecimientos ubicados en distintos parajes de Misiones.
Durante su presentación, Bogado señaló que esta composición presupuestaria expresa los principios de eficacia, eficiencia y economía que orientan la administración del organismo: concentrar los recursos en la educación, sostener una estructura administrativa acotada y garantizar el acompañamiento, supervisión y orientación de las instituciones.
“Administrar una escuela es administrar confianza social. Y administrar el SPEPM es demostrar que se puede hacer mucho con poco, cuando hay cercanía, seriedad y compromiso con la educación”, expresó el Director Ejecutivo.
La educación desde una mirada misionera
La presentación presupuestaria también permitió exponer la concepción que orienta las políticas del SPEPM, basada en una educación pensada desde la realidad social, cultural y territorial de Misiones.
En ese sentido, Bogado sostuvo que el misionerismo implica construir respuestas educativas desde la identidad provincial, contemplando las características de una provincia joven, multicultural, fronteriza y diversa.
El desafío, señaló, consiste en articular “raíz y futuro”: preservar la identidad y el valor de la comunidad educativa mientras se incorporan las transformaciones vinculadas con la inteligencia artificial, la robótica, la programación y las nuevas formas de convivencia digital.
Asimismo, reafirmó el lugar de la gestión privada dentro del sistema educativo provincial.
“La educación de gestión privada no está fuera del sistema. Es parte de la educación pública argentina y misionera. Nació del esfuerzo de comunidades religiosas, cooperativas, asociaciones, fundaciones y vecinos que dijeron: ‘Hagamos una escuela’. Ese gesto también es misionerismo”, afirmó.
El SPEPM como puente entre el Estado y las instituciones
Otro de los ejes de la exposición estuvo centrado en el rol del organismo como articulador entre el Estado provincial y las comunidades educativas.
Bogado destacó que la tarea del SPEPM excede la gestión administrativa y comprende dimensiones pedagógicas y humanas, con una política de cercanía y acompañamiento territorial.
“Nuestra tarea no es solo expedientes y resoluciones. Es pedagógica y humana. Debemos ser un puente entre el Estado y las instituciones, entre la tradición y la innovación. No hay tecnología que reemplace la palabra del maestro. No hay plataforma que sustituya la presencia adulta”, remarcó.
Finalmente, convocó a profundizar el trabajo articulado entre el Estado, las instituciones y las comunidades educativas frente a los nuevos desafíos.
“Ninguna escuela sola puede responder a todos los desafíos. Pero un sistema articulado puede mucho más que la suma de sus partes. Sigamos trabajando por una educación cada vez más fuerte, más ordenada, más inclusiva, más innovadora y más misionera”.
Con una proyección presupuestaria que destina $99,77 de cada $100 directamente al sostenimiento de la educación, el SPEPM reafirmó ante la Legislatura provincial su objetivo de concentrar los recursos públicos en las instituciones, los docentes y los estudiantes, sosteniendo al mismo tiempo una estructura administrativa equivalente al 0,23% del presupuesto solicitado para 2027.