“Hay una realidad que es innegable, que todos la conocen. La política en la provincia ha cambiado”, afirmó durante una entrevista en el programa El Ciudadano Se Rebela. En ese contexto, dejó clara su posición: “Soy un funcionario de Hugo y lo voy a acompañar en la gestión”.
Pérez aseguró que atraviesa este proceso “con mucha tranquilidad” y planteó que la prioridad debe estar puesta en los problemas concretos de la población, por encima de las disputas políticas. “Lo más importante hoy es mirar de cara al futuro, mirar qué vamos a hacer con la provincia”, sostuvo.
En esa línea, consideró necesario “dejar ya la pelea atrás” y evitar destinar energía a discusiones que no modifican la realidad cotidiana de los misioneros. “Vos mirás hoy a esa persona que se quedó sin trabajo y creo que esa persona lo último que le importa es una interna de un partido o la ruptura de una discusión política”, afirmó.
Durante la entrevista, Pérez también describió situaciones que, según aseguró, reflejan el impacto de la crisis económica en las familias. Contó que tomó conocimiento de casos de personas que mantiene sus empleos y perciben un salario, pero aun así tienen dificultades para afrontar gastos básicos.
Y también, indicó que “me ha pasado en primera persona en tres casos de familias que no han perdido su trabajo y que no le pueden pagar la cuota del colegio a sus hijos”.
Según explicó, los atrasos en las cuotas también se observan en instituciones educativas privadas de la provincia. “Hay mucho retraso en las cuotas”, sostuvo y agregó que en algunos establecimientos incluso se produjeron recortes de servicios. “En algunos colegios me consta donde se daba una merienda, no se da más la merienda. Se recorta”.
Pérez rechazó además la explicación de que las dificultades económicas de las familias estén vinculadas a determinados consumos. “Disiento absolutamente con que el problema de los deudores en la Argentina sea haber comprado televisores para el Mundial”, manifestó.
El ministro también se refirió a la ausencia de una conflictividad social acorde con la crisis económica y consideró que existe “una pasividad” frente a la situación. “Creo que hay una pasividad. Quizá tiene que ver con una esperanza que se truncó y que te cuesta aceptar que vos fuiste parte de esa esperanza que se truncó”, planteó.
Como ejemplo, mencionó al sector yerbatero y sostuvo que algunos sectores atraviesan una situación incómoda al tener que reclamar contra un Gobierno al que previamente habían respaldado.
Finalmente, Pérez cuestionó la aplicación de políticas nacionales sin contemplar las particularidades de cada provincia. “La economía tiene muchas reglas y la sociedad tiene matices”, afirmó. Y agregó: “Gobernar es ver los matices de la sociedad y solucionar esos problemas. No se puede gobernar con una teoría”.
Para el ministro, el nuevo escenario político provincial debe dar lugar a una etapa centrada en la gestión y en las necesidades de la población. “La política en la provincia ha cambiado” y, frente a esa realidad, reiteró: “Soy un funcionario de Hugo y lo voy a acompañar en la gestión”.



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