Fernando Cerimedo, consultor político argentino y exasesor de Javier Milei, declaró ante fiscales de Bolivia que durante 2025 percibió ingresos cercanos a US$1 millón mensuales y que durante 2026 mantuvo cifras similares. La afirmación surgió durante un interrogatorio en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
Cerimedo permanece detenido preventivamente en Bolivia mientras la Justicia investiga además la tentativa de feminicidio de su expareja, Nadia Beller. Paralelamente, la Fiscalía abrió otra investigación por presuntos vínculos con actividades relacionadas con el narcotráfico, a partir de denuncias incorporadas durante el avance de las causas.
Durante su declaración, los fiscales le preguntaron cuál había sido aproximadamente su ingreso mensual durante 2025. Cerimedo respondió que había sido de “cerca de un millón de dólares” por actividades realizadas fuera de Bolivia. Cuando fue interrogado sobre 2026, sostuvo que el monto había sido similar.
La cifra corresponde exclusivamente a la declaración del consultor. El acta conocida públicamente no contiene documentación que permita determinar si ese monto representa facturación de sus compañías, ingresos brutos, utilidades empresariales o dinero efectivamente percibido a título personal. De mantenerse durante doce meses, el monto mencionado equivaldría a aproximadamente US$12 millones anuales.
Ante los investigadores, Cerimedo se definió como consultor político internacional y detalló que desarrolla actividades comerciales principalmente en Argentina y Estados Unidos.
En territorio estadounidense afirmó ser propietario de Numen Group Inc., una compañía constituida en 2021 que presta servicios a clientes de distintos países. En Argentina mencionó una empresa de publicidad denominada Numen, con alrededor de 35 empleados y una cartera de 12 clientes.
También señaló que posee una academia dedicada a cursos vinculados con tecnología y gestión de proyectos, además de una productora audiovisual y otras sociedades. Según declaró, comparte la participación de distintas firmas con su esposa, Natalia Basil, excepto la compañía radicada en Estados Unidos.
Cerimedo negó tener empresas o cuentas bancarias en Bolivia. Sí reconoció contar con cuentas en Argentina y Estados Unidos y afirmó que sus bienes se encuentran registrados a su nombre, descartando la utilización de terceros para ocultar patrimonio.
Una parte considerable del interrogatorio estuvo orientada a reconstruir la relación entre Cerimedo y el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. El argentino reconoció que asesoró al dirigente durante la campaña electoral de 2025 y admitió que el mandatario constituía su principal contacto dentro del entorno político boliviano.
Sin embargo, evitó responder numerosas preguntas relacionadas con el alcance de esa relación y su eventual participación dentro del Gobierno.
Según medios bolivianos que accedieron al interrogatorio, Cerimedo recibió 219 preguntas y respondió de manera sustancial solamente unas 30. Ante buena parte del cuestionario sostuvo que las consultas no tenían relación con la causa investigada.
También afirmó que durante la campaña presidencial brindó asesoramiento en comunicación digital a Paz, aunque negó haber constituido compañías en Bolivia. Según su versión, evaluaba la posibilidad de instalar una consultora de marketing en ese país.
Cerimedo fue detenido el 18 de agosto y quedó bajo prisión preventiva por 180 días en una investigación vinculada con el ataque sufrido por su expareja, Nadia Beller, quien sobrevivió a una agresión atribuida a sicarios en Santa Cruz de la Sierra.
La Justicia boliviana investiga al argentino por tentativa de feminicidio, mientras avanzan expedientes paralelos vinculados con su situación patrimonial. Durante allanamientos realizados en propiedades relacionadas con Cerimedo, las autoridades secuestraron más de US$40.000 en efectivo y encontraron equipos informáticos que fueron descriptos por investigadores como una estructura destinada al funcionamiento de cuentas automatizadas en redes sociales.
La Fiscalía abrió además una tercera línea de investigación por presuntos vínculos con el narcotráfico y eventual encubrimiento. Ese expediente surgió a partir de declaraciones de Beller sobre supuestas operaciones realizadas mediante avionetas en el departamento boliviano de Beni. Las acusaciones permanecen bajo investigación y todavía no existe una sentencia que determine responsabilidad penal de Cerimedo por esos hechos.
El consultor argentino rechazó las acusaciones y su defensa cuestionó la actuación de la Fiscalía. Sus abogados sostienen que parte de las preguntas formuladas durante el interrogatorio buscaban reconstruir sus vínculos con Rodrigo Paz más que esclarecer específicamente su patrimonio y los movimientos financieros investigados.





