El riesgo país argentino volvió a acelerar su tendencia alcista este jueves 20 de agosto y se encamina hacia los 530 puntos, mientras los bonos soberanos permanecen bajo presión y muestran un comportamiento diferente al registrado por otros activos de mercados emergentes.
La dinámica genera atención entre los operadores debido a que se produce en un escenario internacional que, durante la jornada previa, resultó favorable para la deuda emergente. Sin embargo, los bonos argentinos que cotizan en Nueva York registraron leves retrocesos y no acompañaron esa mejora.
Este comportamiento refuerza entre los analistas la lectura de que los factores domésticos están teniendo un peso significativo sobre los activos locales. La economista Elena Alonso señaló que la evolución reciente vuelve a mostrar que los problemas argentinos son percibidos por el mercado principalmente como internos y no como consecuencia del contexto internacional.
La situación internacional estuvo atravesada por una decisión del Gobierno de Estados Unidos, que duplicó el tamaño de sus operaciones de recompra de bonos del Tesoro de largo plazo. La medida buscó contener las tasas después de que el rendimiento de los títulos estadounidenses a 30 años alcanzara niveles que no se observaban desde 2007.
La reacción fue positiva en Wall Street y permitió reducir los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 y 30 años. Ese movimiento contribuyó a comprimir el riesgo asociado a la deuda de distintos países emergentes, pero Argentina quedó al margen de esa mejora.
El desacople constituye una señal que el mercado sigue con atención, debido a que implica que la presión sobre los bonos soberanos argentinos persiste incluso cuando algunas de las variables financieras externas muestran una evolución más favorable.
En paralelo, este jueves el mercado también estará atento a la publicación de la balanza comercial correspondiente a julio. El dato llega después de que Argentina acumulara durante el primer semestre del año un superávit comercial de US$13.923 millones.
La evolución del riesgo país resulta clave para las condiciones financieras de Argentina, ya que refleja la prima que exige el mercado para asumir deuda soberana por encima de los bonos estadounidenses y condiciona las posibilidades de financiamiento internacional.
Fuente: Ámbito Financiero





