El último eyectado fue Javier Cardini, que era subsecretario de Gestión Productiva, y es pareja de Ornella Calvete, hija del empresario Miguel Ángel Calvete, uno de los principales imputados en esta trama por el fiscal Franco Picardi. También fue desvinculada la hermana de Calvete padre, la abogada Susana Calvete, quien se desempeñaba en el Palacio de Hacienda. Ya son once los desplazados/as de distintos lugares en el Gobierno desde que se filtraron los audios que fueron la antesala de la causa judicial.
El “círculo Tuco”
Tanto Cardini, como la abogada Calvete, como Ornella, otros funcionarios, empresarios y hasta su pareja aparecen en una lista manuscrita que tenía Miguel Ángel Calvete en uno de los cuadernos que le secuestraron.
En una hoja cuadriculada enumeraba con letra clara, de molde, lo que llama “listado círculo ‘Tuco’”, que todo indica son las personas que tenían alguna relación con la organización vinculada al negocio con los medicamentos de alto costo y baja incidencia que suele adquirir ANDIS para prestaciones destinadas a personas que no cuentan con cobertura. Lo asombroso es que anotara ahí a su propio grupo familiar.
En el Gobierno tardaron en soltarle la mano a Cardini, un ingeniero industrial que antes había trabajado en el sector privado, dada su cercanía con Santiago Caputo, pero finalmente el ministro de Economía le pidió la renuncia.
El ahora exsubsecretario, además de figurar en la lista de su suegro, vive con Ornella Calvete quien, de acuerdo al dictamen de Picardi, parecía estar al tanto de las tropelías de su padre, además de que le secuestraron en su casa US$ 700.000 .
Ella era Directora Nacional de Desarrollo Regional y Sectorial de la Secretaría de Industria y comercio en la cartera de Caputo desde el 1 de septiembre de 2024.
Cuando ya habían salido a la luz los audios atribuidos al extitular de la ANDIS, Diego Spagnuolo, que describían el esquema de recaudación ilegal en el organismo y la investigación avanzaba, en un diálogo que tuvieron Ornella y su padre, en otro tiempo conocido como vocero de los supermercados chinos, ella le pregunta -en septiembre de este año-, según surge de escuchas de la causa, cómo debía tratar al empresario “Claudio K” del Grupo Ortopedia Alemana: “Le tengo que poner los turnos o le arranco la cabeza? Porque ya me está cayendo con unos socios fantasmasssss”, dice la mujer.
El 10 de septiembre le insiste a su padre con el tema, y él le responde que ya arregló una reunión. La joven le desea éxitos y le dice que si le va bien le compra “una lambo, una granja, lo que quieras”. El contesta: “No hace falta… con el 3% a KM está perfecto”.
Dos días después la exfuncionaria le avisa que en la planta baja había quince policías. “No sé si es por el cabeza de rodilla o qué”, en evidente alusión a Spagnuolo. Luego le informa: “falsa alarma”. Después le pregunta sobre la situación de una de las empresas de él, Indecomm (consultora), y le pregunta si tiene “cash blanco” “por si entran acá y me ven con mosssca” “o digo que me lo prestó alguien, olvídate”.
Finalmente, la policía le encontró los dólares en efectivo.





