“Todos sabemos que cuando falta el alimento muchas veces se cena el mate cocido o el mate dulce con un poquito de pan”, afirmó.
El sacerdote sostuvo que muchas familias no logran sostener sus gastos hasta el final del mes y cuestionó las respuestas del Gobierno nacional frente a quienes exponen esa realidad.
Al mismo tiempo, destacó que la yerba mate tiene una dimensión que trasciende su valor como producto de consumo, porque forma parte de los vínculos sociales y de la identidad. “La yerba también es mucho más que algo cultural: es encontrarnos, es compartir, es un símbolo de lo que uno querría, algo que sea más comunitario, una patria donde entremos todos y todas”, expresó.
El objetivo de la campaña presentada en Posadas, justamente, es articular a pequeños productores, cooperativas, marcas yerbateras y organizaciones sociales para promover condiciones de comercialización más justas y generar recursos destinados a los barrios populares.
En ese marco, Olveira cuestionó la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y planteó que la ausencia de intervención estatal no elimina las relaciones de poder dentro de la actividad económica.
“Cuando el Estado no interviene, cuando el Estado no redistribuye, no es una desregulación: terminan regulando los poderosos, los que tienen mayor poder, y claramente no es el tarefero o el pequeño productor”, afirmó.
La esperanza puesta en una alternativa política
Consultado sobre las elecciones del próximo año, el sacerdote mantuvo sus expectativas de que la situación pueda revertirse y vinculó esa posibilidad con la construcción de una alternativa política capaz de enfrentar al Gobierno libertario.
“Yo siempre mantengo la esperanza de que las cosas pueden y deben cambiarse”, manifestó.
Como ejemplo de esa persistencia, mencionó a los jubilados y jubiladas que se concentran cada miércoles en la plaza para expresar sus reclamos. Según consideró, esas movilizaciones muestran que existen sectores dispuestos a sostener sus demandas pese al contexto adverso. “Están marcando que otro mundo, otra Posadas, otra Misiones, otra Argentina es posible”, señaló.
Olveira también planteó la necesidad de que la oposición alcance un programa de unidad que le permita competir electoralmente contra el oficialismo. “Yo mantengo la esperanza de que se llegue también a un programa de unidad de la oposición y que se le pueda ganar a este Gobierno, porque no creo que cuatro años más lo resista nuestra patria”, advirtió.