Closs evaluó el escenario político de la provincia tras el fin de la Renovación: “Se da un quiebre de la lógica de los antecedentes y quien conducía ya no conduce más. Quien conducía a un espacio político de forma homogénea, dura, en el último tiempo bastante absolutista, no conduce más y, en especial, no le conduce al gobernador. Hay un cambio total de la situación. Quien concentraba mucho poder político, presupuestario y legislativo deja de concentrar. Y eso nadie puede dudar”, afirmó Closs sobre Carlos Rovira en diálogo con Canal 6 de Posadas.
Para el empresario, dudar de este proceso es un síntoma de vocación conspirativa, pues resulta evidente que perder la mayoría de los legisladores, la adhesión de los intendentes y la capacidad de vetar el debate público marca el cierre irrefutable de una etapa.
Sin embargo, el exmandatario evitó los ataques personales y ofreció un balance equilibrado sobre la figura saliente. Reconoció de forma objetiva su peso histórico al remarcar que Rovira “lejos va a ser el político más importante de los últimos 20 o 30 años de la provincia de Misiones, porque concentró y estuvo en el poder muchísimo tiempo y con mucho éxito”. No obstante, remarcó que al no haber diseñado una puerta de salida institucional a tiempo, se precipitaron los errores que condujeron al colapso del proyecto Encuentro Misionero.
En este sentido, explicó que dicha iniciativa nació condenada al fracaso porque buscó resolver la crisis de popularidad del espacio con un cambio de nombre: “En vez de atacar la causa se mantiene la causa y se busca crear algo nuevo. Eso nuevo se crea desde el mismo lugar, la legislatura, desde el mismo espacio comunicacional, la previa, poniendo a cuatro dirigentes como potenciales candidatos, pero absolutamente dependientes del dedo de alguien”.
Este intento de “fusilar lo viejo” cometió además dos fallas fatales: excluir a Passalacqua, gobernador en ejercicio con derecho a reelección y amenazar la continuidad de los intendentes, provocó la reacción del Ejecutivo y la rápida caducidad de la iniciativa.
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Ante la maniobra del rovirismo, Closs destacó la firmeza del gobernador Hugo Passalacqua para consolidar su propio liderazgo y encauzar una transición ordenada. Recordó que, en ese punto de quiebre, el mandatario “tenía dos posibilidades: o retobarse o renunciar. ¿Y qué hace? Se retoba. Cuando se retoba empieza a ver que sumaba mucho más adhesiones de las que creía y empieza a ver que del otro lado la debilidad claramente existía”.
A partir de esa decisión, el exgobernador valoró la serie de medidas que comenzaron a normalizar la provincia, como la eliminación de la aduana paralela y de las retenciones fiscales en billeteras virtuales, la marcha atrás con la prohibición del glifosato que afectaba a la producción regional, y la decisión de someter a las empresas del Estado al control del Tribunal de Cuentas.
Asimismo, puso énfasis en que Passalacqua lleva adelante esta etapa con un estilo prudente y estratégico en el cual “hoy decide el gobernador, y el gobernador es una persona tranquila, una persona que no es belicosa, que no es pleitera, que no es quilombera”.
Esa normalización se traduce, según el exsenador, en la recuperación del debate democrático y la libertad de expresión, pues graficó el cambio con su propia reaparición en los medios luego de años de veto interno y afirmó con crudeza: “La prueba de que hay un cambio de paradigma es que hoy estoy sentado acá. Si yo fui una persona vetada políticamente, cancelada políticamente los últimos años. Es verdad, es así, esa es la verdad. Entonces, que hoy yo esté sentado acá es que han cambiado muchas cosas en la provincia de Misiones y cambió para bien”. Y sintetizó con una frase categórica: “Se levantó el cepo político en la provincia de Misiones”.
Además, en este nuevo contexto, Closs fijó postura sobre los movimientos tácticos en la capital provincial y el surgimiento del espacio UNI, promovido por el intendente de Posadas, Leonardo “Lalo” Stelatto —a quien recordó haber designado él mismo al frente de Vialidad Provincial en 2014—.
Por otro lado, hizo hincapié con dureza sobre los riesgos de construir candidaturas alternativas que terminen atomizando al oficialismo: “Buscar una candidatura para sacar un porcentaje de votos X, 15 o 20, que no te alcance para ganar, pero para hacer de que el espacio político al que pertenecés hace 20 y pico de años pierda, eso yo no lo hice y no le aconsejo a nadie que lo haga”.
De este modo, completó su análisis al remarcar que “todo aquel que se presente en una candidatura en un espacio político con aspiración de 15 o 20 puntos, que en definitiva puede ser que reste en un lugar, claramente puede ser funcional a La Libertad Avanza”.
En el tramo final, Closs abordó la situación económica nacional y planteó una clara diferenciación entre la macroeconomía y la realidad social. Aunque reconoció que el gobierno de Javier Milei ostenta logros que nadie puede negar —como la baja de la inflación, el superávit fiscal y la reducción del riesgo país—, advirtió sobre la severidad de la recesión y el costo que recae sobre el bolsillo de las familias.
Al respecto, detalló cómo el esquema financiero oficial empujó a los bancos a compensar la liquidez del Estado con tasas desmedidas al crédito de la gente, lo que desató un círculo vicioso de morosidad que asfixia el consumo y la actividad diaria de las familias.
En este marco, Closs ratificó su respaldo a la gestión provincial frente a la amenaza de un modelo nacional insensible con el interior profundo: “Para Milei si se funda una PYME, a pelarse porque se funda por ineficiente, pero no se pone a pensar que probablemente esa PYME se está fundiendo porque tiene costos argentinos caros y compite contra una industria que viene de afuera muchísimo más barata… Y eso es lo que yo no quiero para Misiones, porque yo creo en el Estado y creo en la política y este gobierno, el presidente, no cree en el Estado y no cree en la política”.
Por ello, concluyó que la tarea central del espacio provincial debe ser proteger a Misiones de un esquema de “Estado ausente” que resulta devastador para una provincia fronteriza y periférica.



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