El gobernador Hugo Passalacqua encabezó este sábado, junto al intendente Juan José Mac Donald, la celebración por el 65° aniversario de la vida institucional de Aristóbulo del Valle. Ante pioneros, descendientes, instituciones y familias de la comunidad, el mandatario reivindicó la historia construida por las primeras generaciones y llamó a sostener ese legado hacia el futuro desde el trabajo y la unidad.
“Yo no digo aniversario, yo digo fiesta, porque es un cumpleaños y veo a toda la gente junta y sonriente”, expresó Passalacqua al iniciar su mensaje. En ese marco, puso especialmente en valor a los pioneros, a quienes definió como “los que caminan adelante, los que dan los primeros pasos”.
El gobernador recordó que la conformación de Aristóbulo del Valle fue el resultado de un proceso en el que distintas familias llegaron a un territorio que comenzaba a desarrollarse y construyeron progresivamente una comunidad junto a quienes ya habitaban estas tierras. También evocó la experiencia de quienes dejaron atrás sus lugares de origen sin saber con certeza qué encontrarían al llegar. “Dejaban atrás historias, familias, trabajos y venían atrás de los sueños”, señaló.
A partir de esa historia, Passalacqua trazó un vínculo entre aquellos primeros sueños y el crecimiento posterior de la localidad. “El secreto y el misterio de Aristóbulo, de por qué creció tanto y tan bien y tan armónicamente, es porque es un pueblo de gente soñadora”, afirmó.
Para el mandatario, ese espíritu no quedó circunscripto a los primeros pobladores, sino que fue transmitido entre generaciones. “No perdieron esos sueños, esperanzas de esos pioneros que están acá en la primera fila, no los perdieron nunca. Los tienen adentro, los transmiten, los contagian”, sostuvo. Y planteó allí una de las ideas centrales de su mensaje: “Esa obra que iniciaron hay que seguirla y seguirla por generaciones”.
Dentro de esa mirada sobre la continuidad de la comunidad, Passalacqua incorporó la política de regularización dominial que lleva adelante la Provincia. “Esa obra que iniciaron hay que seguirla y seguirla por generaciones. En ese marco está Mi Título”, expresó.
El gobernador remarcó que detrás de cada documentación entregada existen familias que atravesaron largos períodos de espera para poder acreditar formalmente la propiedad. Al dimensionar esas demoras, recordó casos de familias que aguardaron “70, 80” años e incluso haberse encontrado con “un expediente de 1913 que estaba esperando”.
A partir de esa dimensión histórica, puso el foco en lo que significa concretamente la regularización para una familia. “Tener ese pedazo de suelo en un papel, en un papel sagrado, significa casi todo para una familia”, afirmó. Y explicó que el título brinda seguridad sobre un patrimonio que también alcanza a las generaciones siguientes: “Sus hijos, sus nietos ya están protegidos, tienen un pedazo de suelo, de la tierra que les pertenece y nadie los va a sacar de ahí”.
Passalacqua señaló además que contar con el título amplía las posibilidades de las familias sobre sus inmuebles. “Podrán hacer hipotecas, podrán venderlo, podrán regalarlo; ya es de ustedes”, enumeró. Luego contrastó esa nueva situación con la incertidumbre de quienes durante años habitaron una chacra o un lote sin contar con la documentación definitiva. “No sabían si se lo iban a sacar; ahora es de ustedes mismos”, expresó.
“Que lo que venga por delante sea aún mejor”
Sobre el cierre de su mensaje, Passalacqua llevó esa continuidad histórica hacia el futuro y señaló a la unidad como una de las características fundamentales de Aristóbulo del Valle. “¿Saben cuál es la sabiduría de la gente de Aristóbulo? Es trabajar y estar unida”, sostuvo.
El gobernador expresó su deseo de que las próximas generaciones puedan continuar el camino iniciado por los pioneros y profundizado a lo largo de la historia de la localidad. “Que lo que venga por delante sea aún mejor. Y que estén siempre juntos. No dejen que los dividan”, manifestó.
“Lo que viene va a ser hermoso. Lo que viene es siempre juntos y todos juntos”, concluyó el mandatario.





