La disputa no se limita a la presidencia. El bolsonarismo también se encamina a contar con una cantidad importante de gobernadores aliados y con el control del Congreso. En el Senado fueron electos candidatos del PL como Michelle Bolsonaro y Bia Kicis por el Distrito Federal, Carlos Bolsonaro por Santa Catarina y Reinaldo Azambuja por Mato Grosso do Sul.
Se trata de un escenario poco habitual en la política brasileña. Hace mucho tiempo que ningún partido logra mayoría en el Senado, y los gobiernos suelen depender de negociaciones con bloques como el MDB (ex PMDB). Para Lula, ese panorama es complejo de revertir.
El resultado también dejó en evidencia un cambio respecto a los pronósticos. Ninguno de los escenarios de primera vuelta de las principales encuestadoras mostraba a Flávio en el primer lugar. En agosto, el Datafolha ubicaba a Lula con 39% y a Flávio con 32%. La última medición, difundida el sábado, los mostraba casi empatados en el balotaje: 47% contra 46% a favor del presidente.
Bolsonaro quedó primero, pero la presidencia se define el 25 de octubre. En 2022, Lula había ganado la primera vuelta con 48,43% contra 43,20% de Jair Bolsonaro y luego se impuso en el balotaje por la mínima: 50,90% a 49,10%.