El Gobierno nacional buscó bajar la tensión y explicar los motivos detrás de las últimas decisiones de seguridad que afectaron a la residencia presidencial. Los funcionarios de la Casa Rosada señalaron que existe un escenario complejo que obligó a reforzar la custodia del jefe de Estado y de sus colaboradores más cercanos.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, detalló los motivos de las medidas en una conferencia de prensa: “Estos cambios obedecen a dos factores de riesgo: amenazas a funcionarios de primer nivel que hemos recibido y la visita del papa León XIV”. De esta manera, el portavoz intentó justificar la sorpresiva militarización de la Quinta de Olivos que se dispuso la semana pasada.
Los colaboradores del Presidente aseguraron que existe una correlación entre los casos de sospechosos expulsados y las intimidaciones concretas que recibieron algunos miembros del gabinete. En los despachos oficiales mencionaron la supuesta amenaza de muerte contra el número dos de la SIDE, Diego Kravetz, por parte de la organización terrorista Hezbollah, y los reiterados episodios de amenazas de bomba en la Casa Rosada.
La polémica creció luego de que el presidente Javier Milei asegurara en una entrevista televisiva que el año pasado se expulsaron 10.000 terroristas y que este año la cifra ya alcanzaba los 20.000. La oposición cuestionó con dureza estos números, ya que las estadísticas oficiales del Ministerio de Seguridad registran una cantidad significativamente menor de expulsiones efectivas.
Ante las dudas que generaron las declaraciones del mandatario, Ravier reconoció que no todos los casos corresponden a extremistas activos: “Parte de ellos sí eran terroristas, y otra parte no cumplía con los requisitos de ingreso que establece nuestro país”. El vocero argumentó que se trata de “posibles terroristas, o personas que pueden amenazar la seguridad nacional de alguna manera o, en todo caso, personas que por distintas razones no ingresan”.
Para intentar saldar la discusión por la diferencia estadística, el portavoz precisó que la mayoría de los casos involucra a ciudadanos de países limítrofes. Explicó que el 72,3% corresponde a extranjeros “rechazados o no admitidos” por perfiles de riesgo, condenas detectadas en sus países de origen o el simple incumplimiento de los requisitos migratorios vigentes.
Por otra parte, desde el entorno presidencial descartaron de forma tajante que los cambios en la seguridad de Olivos tengan relación con supuestas filtraciones internas vinculadas a denuncias por compras oficiales. “No se comprobó nada de lo denunciado por Pagano, ni siquiera era relevante lo que decía”, afirmaron con malestar fuentes de la cúpula nacional, en referencia a la disputa con la diputada Marcela Pagano.
Durante el contacto con los periodistas, la agenda económica también ocupó un lugar central. El vocero presidencial analizó la suba del riesgo país y la atribuyó a factores del contexto internacional. Para el funcionario, el conflicto en Medio Oriente y la suba de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos “son dos fenómenos que podrían explicar una suba en riesgo país o algún tipo de coyuntura negativa en este mes”.
Finalmente, Ravier admitió el incremento de la pobreza, que pasó del 28,3% al 32% en la última medición oficial. No obstante, atribuyó este retroceso social al “ataque político” que, según la mirada de la Casa Rosada, se produjo entre septiembre y octubre de 2025, lo que terminó impactando de manera directa sobre el tipo de cambio y la inflación.
Fuente: Infobae





