El gobierno provincial busca desarmar los obstáculos burocráticos que frenan la llegada de inversiones. Tras la instrucción del gobernador Hugo Passalacqua para acelerar los plazos de habilitación comercial e industrial, el jefe de gabinete de Misiones, Carlos Sartori, ratificó el compromiso de reducir los tiempos de espera a un máximo de diez días mediante un sistema de declaración jurada que permitirá abrir las puertas antes de completar las inspecciones de seguridad y ambiente.
El funcionario provincial enfatizó la importancia de simplificar el camino para los emprendedores locales: “El gobernador dio las instrucciones correspondientes para que con la documentación correspondiente de la empresa, más una declaración jurada, el Ministerio de Industria va a facilitarle justamente la habilitación a la industria para que comience a trabajar”.
Según explicó, los controles estatales no se anularán, sino que se realizarán a posteriori de la apertura para evitar que los proyectos queden paralizados por trámites interminables.
Sartori remarcó que el objetivo de la gestión es quitarle presión al sector privado desde el primer momento. Para el ministro, el rol de la administración pública debe ser el de un facilitador del esfuerzo ajeno: “Nosotros somos un instrumento para hacerle fácil la vida a los vecinos”, afirmó.
La situación de la infraestructura en el interior también formó parte del análisis del jefe de gabinete, quien anunció la próxima puesta en marcha de nuevos emprendimientos en el predio fabril de Campo Grande. “Dentro de muy poquito vamos a estar inaugurando la primera empresa, que comienza, que va a abrir sus puertas”, adelantó, en tanto confirmó que hay otras dos firmas en proceso de instalación, entre ellas una fábrica de muebles que proyecta su montaje definitivo.
Sin embargo, el funcionario reconoció que la falta de infraestructura básica y los costos de la energía representan un límite severo para la radicación de grandes capitales.
Misiones enfrenta una asimetría histórica al no contar con gasoductos y depender exclusivamente de la red eléctrica, por lo que debe pagar tarifas elevadas por el traslado de la energía que se genera en la propia región.
Sartori calificó de “una picardía” que la electricidad producida en Yacyretá deba viajar a Buenos Aires para luego retornar con cargos adicionales de transporte.
Frente a este escenario, los representantes misioneros llevaron el reclamo ante las autoridades nacionales para exigir un trato diferencial que compense el aislamiento geográfico. El ministro recordó las gestiones realizadas ante el Norte Grande y el gobierno central: “El gobernador fue taxativo en ese momento: nosotros no tenemos gas, somos una provincia que se desarrolla a través de la energía, necesitamos una rebaja importante”.
La discusión sobre la generación de energía a gran escala y la posibilidad de reactivar proyectos hidroeléctricos como Corpus asoma como un tema ineludible para el mediano plazo. Aunque Sartori evitó pronunciarse de forma directa sobre la viabilidad de la represa debido a la vigencia del plebiscito provincial, admitió que las alternativas actuales, como los paneles solares, no logran cubrir la demanda del sector productivo en expansión.
«Necesitamos un gran debate en este sentido (represa de Corpus) si bien Misiones viene trabajando con algunas otras energías que son alternativas, pero no alcanza”, admitió el ministro.
Para el funcionario, la discusión técnica y política deberá canalizarse a través de las instituciones correspondientes y con la participación de todos los sectores de la comunidad.
De esta manera, el jefe de gabinete insistió en que la provincia se encuentra en una posición estratégica, rodeada por economías con fuerte actividad industrial como Brasil y Paraguay, lo que obliga a pensar el perfil productivo para las próximas décadas. “Misiones se merece un gran debate en distintos aspectos que hacen al desarrollo no solo industrial y comercial, sino al perfil que nosotros pretendemos de la provincia».
«Ahora sí podemos pensar libremente. Es lo que ofrece el gobernador de forma continua. Estamos muy abiertos en este sentido al diálogo con los distintos sectores también de la sociedad y de la política, en esto hay que ser muy claro también, para poder debatir justamente lo que necesitamos y lo que viene para el resto de nuestros hijos», cerró.





