Precisamente por esas características, el Parque de la Salud se convirtió durante años en un ámbito que, desde afuera, aparecía como difícil de modificar. La decisión de Passalacqua cambia ahora esa lógica. Y no se trata de un movimiento aislado.
El reordenamiento del Parque de la Salud debe leerse dentro de una secuencia de decisiones que el Gobierno provincial viene tomando sobre estructuras vinculadas al funcionamiento de la Fundación.
Uno de los primeros movimientos fue la eliminación de Alegra Med, una herramienta que implicaba el financiamiento de operadores externos para brindar determinadas prestaciones y servicios. En lugar de mantener ese esquema, el Gobierno provincial avanzó con el desarrollo de una aplicación propia, manteniendo las funciones que ofrecía Alegra Med pero reduciendo de manera significativa los costos de funcionamiento asociados al sistema.
La decisión tuvo así una doble consecuencia: recuperar para el Estado una herramienta que estaba tercerizada y, al mismo tiempo, reducir gastos. Pero el cambio más profundo llegó con la decisión de avanzar sobre el manejo de los recursos. El Gobierno provincial dispuso que los fondos vinculados al Parque de la Salud pasen a ser administrados directamente por el Ministerio de Hacienda, dejando atrás el esquema de transferencias directas que otorgaba a la Fundación un margen de administración de recursos propio.
Es decir, primero se modificaron herramientas y mecanismos de funcionamiento. Después se avanzó sobre el manejo de los recursos. Y ahora el Gobierno modifica directamente la conducción.
La secuencia adquiere otra dimensión cuando se observa quiénes dejaron sus cargos. Carlos Rovira, Leonardo “Lalo” Stelatto y Martín Cesino son dirigentes de peso que formaron parte del esquema político de la ex Renovación durante años y que actualmente aparecen vinculados a un espacio diferente del que conduce Passalacqua. La salida simultánea de los tres del Parque de la Salud no puede analizarse solamente desde la lógica administrativa. Es también una fotografía del nuevo mapa político de Misiones.
El gobernador está reconfigurando espacios que durante años estuvieron asociados al esquema de conducción de Rovira y colocando allí a dirigentes que forman parte de su propio armado institucional.
El dato más fuerte es que esto ocurre justamente en una institución que se convirtió en un emblema del rovirismo.
El Parque de la Salud fue durante años uno de los ámbitos donde el poder de Rovira tenía una expresión institucional concreta. Ahora, ese esquema comienza a quedar atrás. Passalacqua no solamente está construyendo un nuevo espacio político en la Legislatura y en el territorio. También está recuperando para la estructura del Ejecutivo espacios institucionales que durante años funcionaron con una lógica propia.





