Las expectativas de los empresarios industriales sobre la demanda interna registraron un deterioro, de acuerdo con los resultados de la última Encuesta de Tendencia de Negocios elaborada por el INDEC. El bajo nivel de consumo interno es la principal preocupación de las empresas manufactureras y ganó peso respecto de meses anteriores.
El relevamiento oficial mostró que, durante agosto, apenas el 2,2% de los empresarios consultados consideró que el volumen actual de pedidos de su cartera total se encontraba “por encima de lo normal”. En julio, esa proporción había sido del 2,8%.
En tanto, el 44,9% de los encuestados señaló que su nivel de demanda era “normal”, mientras que el 52,9% indicó que los pedidos se encontraban “por debajo de lo normal”.

Las perspectivas para los próximos meses también reflejaron un menor optimismo entre los industriales.
De cara al período septiembre-noviembre, apenas el 13,8% de los empresarios consultados espera una mejora en la demanda. Se trata del porcentaje más bajo registrado desde la encuesta realizada en diciembre del año pasado.
En contraste, el 62,4% de los empresarios espera que el nivel de consumo se mantenga estable durante los próximos meses, mientras que el 23,8% anticipa una caída.
El escenario refleja la preocupación del sector manufacturero frente a la evolución del mercado interno y la capacidad de las empresas para sostener o ampliar sus niveles de producción.
La “demanda interna insuficiente” se ubicó, por amplia diferencia, como el principal factor que limita la capacidad de las empresas para ampliar su producción.
En agosto, el 53,6% de los industriales consultados señaló este factor como su principal preocupación. Tres meses atrás, esa proporción había sido del 53,2%, lo que muestra que la debilidad del consumo interno mantiene prácticamente el mismo peso dentro de las preocupaciones del sector.
En segundo lugar apareció la competencia de productos importados, mencionada por el 10,1% de los empresarios como la principal limitación para ampliar la producción.
El tercer lugar correspondió a la incertidumbre económica, señalada por el 6,7% de los encuestados.
Tanto la competencia de las importaciones como la incertidumbre económica, sin embargo, perdieron peso respecto de tres meses atrás.
En línea con la debilidad de la demanda interna, la encuesta del INDEC también mostró un deterioro en las expectativas de los empresarios respecto de la evolución de la producción.
Las perspectivas sobre las exportaciones, en cambio, registraron una mejora en comparación con la medición anterior.
El contraste entre ambos indicadores muestra que las expectativas de los industriales presentan comportamientos diferentes según el destino de la producción: mientras el mercado interno continúa siendo un foco de preocupación, las previsiones vinculadas con las ventas al exterior mostraron una evolución favorable.
La debilidad de la demanda también se reflejó en las perspectivas sobre el mercado laboral dentro de las empresas industriales.
Solo el 3,7% de los empresarios consultados pronosticó que incrementará su nómina de trabajadores hacia fin de año. Se trata de la proporción más baja de los últimos cuatro relevamientos.
Sin embargo, el escenario no se tradujo exclusivamente en mayores expectativas de reducción de personal. También disminuyó el porcentaje de empresarios que prevé reducir su plantel de trabajadores y aumentó la proporción de industriales que espera mantener estable la cantidad de empleados.
Los datos de la encuesta muestran así un panorama de cautela entre los empresarios manufactureros, con una demanda interna que continúa siendo el principal límite para ampliar la producción y con expectativas más moderadas tanto para la actividad como para la incorporación de personal hacia fin de año.





