En una iniciativa conjunta, tres instituciones educativas misioneras diseñaron bastones inteligentes destinados a alumnos con discapacidad visual. El proyecto busca dotar de mayor autonomía a los jóvenes y brindar tranquilidad a sus familias a través de la incorporación de sensores y conectividad móvil.
“Es en principio para este universo de estudiantes y después para la comunidad en general, para estos alumnos que tienen algún tipo de dificultad, para no videntes o también que vayan teniendo algún tipo de dificultad y que vayan tendiendo a eso”.
El desarrollo es el resultado de una labor articulada entre el Instituto Superior Espíritu Santo de Posadas, el Instituto Virgen de Itatí y el Instituto Puerto Bemberg de Eldorado, en colaboración con el taller para personas ciegas de la capital provincial.
Para Giménez, el valor pedagógico del proceso es clave: “Lo interesante es que desde la educación que lo estamos promoviendo. Es que los diferentes alumnos también conozcan la realidad de otras instituciones y, por ende, también sepan interpretar un contexto que tiene un montón de variables”.
A diferencia de los elementos de asistencia tradicionales que requieren el contacto físico directo para detectar un límite, este nuevo modelo utiliza la tecnología para anticipar el entorno. El coordinador técnico explicó el funcionamiento del sistema: “Este dispositivo lo que tiene es sensores de movimiento que están incorporados al bastón. Son sensores de proximidad, tanto de frente como de costado y también de altura”.
La detección aérea resulta fundamental en el tránsito urbano cotidiano, donde los obstáculos no siempre se encuentran sobre la vereda. Giménez remarcó esta ventaja frente al instrumento convencional: “El bastón común tiene que sentir al tacto la proximidad y se encuentra con el obstáculo, pero acá ya a una distancia prudencial ya el bastón le está avisando. Un obstáculo hoy en día no solamente está a nivel de suelo, podemos tener un cartel que está a cierta altura”.
Asimismo, el sistema aprovecha las funciones de los teléfonos celulares para ampliar sus prestaciones. El dispositivo está vinculado con una aplicación móvil que asiste al usuario y mantiene comunicados a sus tutores.
“Está vinculado con un teléfono que lo puede llevar la persona que está usando el bastón, como así también la familia, que puede ir controlando dónde se encuentra el dispositivo”, precisó el funcionario.
Y agregó sobre las ventajas de esta conectividad: “El teléfono tiene un regulador de voz y también el hecho de la familia, que si no está con la persona, también está tranquila de saber por dónde anda el bastón”.
La presentación oficial del prototipo se realizó en las instalaciones del Instituto Superior Espíritu Santo. A partir de este hito, los impulsores del proyecto iniciarán una etapa de evaluación práctica junto a los propios destinatarios de la tecnología para perfeccionar el diseño.
El objetivo es consolidar el funcionamiento antes de pensar en una producción a mayor escala. “Ahora la idea es que a partir de que vayan transitando este dispositivo, nos vayan comentando ellos qué podemos ir mejorando para poder sí después presentarlo un poco más a la sociedad”, dijo.
De este modo, la comunidad educativa busca validar la utilidad real de la herramienta mediante la experiencia directa de los alumnos en sus trayectos diarios.





