A unos 150 metros vive su hermano, Nelson Montero, cuya propiedad sufrió severos daños. Todavía afectado por lo ocurrido, en pocas palabras hizo referencia a la dimensión de la tragedia "Quedó totalmente derrotado. Para empezar, mató a un hermano mío", dijo y sobre la vivienda de De Mesio agregó: "En la casa de él no sobró nada. Llevó todo".
Nelson estimó que el momento de mayor intensidad era difícil alrededor de un minuto y medio. Aunque había conocido otros fenómenos fuertes a lo largo de su vida, el resultado de este fue devastador. Al observar los destrozos alrededor de su casa y hablar sobre la muerte de su hermano, las lágrimas aparecieron inevitablemente.
“En este momento necesitamos ayuda para arreglar la casa y para la limpieza alrededor”, expresó. Cuando se le preguntó cómo se encontraba la familia, apenas pudo responder: “Muy triste una cosa de esas”.
“Nos despedimos uno del otro”
A pocos metros, Elías Álvez vivió una situación que difícilmente podrá olvidar. Calculó que la fase más violenta del temporal se extenderá durante unos tres minutos. La vivienda de material con losa donde se encontraba junto a su compañera vibraba mientras afuera el viento arrasaba una casa de madera, un vivero y todo aquello que se encontraba a su paso.
En medio del estruendo y una especie de bola de fuego, ambos pensaron que no sobrevivirían. "Puse el colchón en mi cabeza con mi compañera, nos despedimos porque era algo muy feo. Nos despedimos uno del otro y quedamos ahí esperando que pasara todo", relató conmocionado.
Cuando finalmente pudo salir, encontró un escenario irreconocible: cables, viviendas destruidas, árboles caídos y vecinos que pedían auxilio. "Salí desorientado y estaba todo hecho un desastre. Una casa de madera que teníamos al costado la arrancada completamente. Si nosotros estábamos ahí, ya éramos historia", recordó.
Elías perdió además un vivero con plantines, herramientas y otras pertenencias. Pese a ello, después de haber pensado que aquellos podían ser sus últimos minutos junto a su compañera, puso por delante el hecho de continuar con vida.
“Estamos más que felices con la salud, pero muy bajoneados con todo lo que pasó, porque hay cosas que ya no hay cómo recuperar”, expresó, al tiempo que pidió acompañamiento para las numerosas familias que sufrieron pérdidas materiales.