La industria misionera se encuentra en un punto de quiebre y advierte que no está en condiciones de absorber nuevos aumentos en la tarifa de energía eléctrica. Ante un escenario de retracción de la demanda que impide trasladar los costos a los precios finales, diversas cámaras empresarias, federaciones y asociaciones industriales de la provincia emitieron un reporte público para declarar la emergencia tarifaria y solicitar la conformación urgente de una mesa de trabajo técnica junto al Gobierno provincial, los municipios y los proveedores del servicio eléctrico.
El frente industrial —integrado por entidades como la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP) de Eldorado, la Cámara de Comercio e Industria de Montecarlo (CACIM), la Cámara de Comercio e Industria de San Vicente (CCIyTSV), la Cámara Regional de Industria y Comercio de Leandro N. Alem (CRICA) y la Cámara de Comercio e Industria de Misiones (CAMIM), entre otras— calificó la situación actual como «insostenible y directamente amenazante para la continuidad de numerosas pequeñas y medianas empresas».
Un insumo crítico en un contexto de recesión
La postura del sector productivo es categórica: el costo energético dejó de ser una variable de ajuste tarifario para transformarse en un problema de política industrial, empleo y desarrollo local.
“Estamos reclamando condiciones mínimas de competitividad para poder seguir produciendo en Misiones. La energía eléctrica es un insumo esencial de nuestra actividad. Cuando su costo se vuelve desproporcionado respecto del valor del producto y de la capacidad de pago del mercado, deja de ser simplemente un problema tarifario y pasa a convertirse en un problema de política industrial, empleo y desarrollo provincial”, expresaron los referentes fabriles en el documento.
Según reportaron los industriales, las últimas facturaciones han registrado subas de magnitud significativa, con incrementos del orden del 10% en el componente de potencia y de entre el 19% y el 26% en la energía para grandes usuarios, dependiendo de la escala de consumo.
En la fundamentación de su reclamo, las industrias misioneras —con el sector forestoindustrial a la cabeza— remarcaron que estos aumentos no ocurren de manera aislada, sino en medio de una marcada recesión económica caracterizada por la caída de ventas, altos costos logísticos por la distancia a los centros de consumo y una seria pérdida de competitividad.
Los empresarios remarcaron que la idea de trasladar mecánicamente las subas energéticas al valor final de la madera o sus derivados es «sencillamente inviable».
Frente a lo que califican como un escenario de «colapso con graves consecuencias sobre el tejido social y económico provincial», las cámaras industriales enfatizaron que «es imposible continuar operando con estos costos, esta matriz y esta política».
Por este motivo, las entidades solicitaron formalmente abrir un espacio de diálogo técnico multiinstitucional que permita auditar la estructura de costos energéticos, identificar ineficiencias o desvíos en el sistema de distribución y diseñar esquemas tarifarios acordes a la realidad productiva de Misiones.
Las empresas industriales de Misiones exponen su “preocupación, rechazo y absoluto desacuerdo con el proceso de incremento de los costos de la energía eléctrica que se viene trasladando al sector productivo, particularmente a las pequeñas y medianas industrias. La situación ha llegado a un punto que consideramos insostenible y directamente amenazante para la continuidad de numerosas empresas, la inversión y el empleo industrial en nuestra provincia”, remarcan en el comunicado.
En las últimas facturaciones se habrían registrado incrementos de magnitud significativa. “En reuniones mantenidas con representantes del sector industrial se informó sobre aumentos del orden del 10% en el componente de potencia y de entre el 19% y el 26% para grandes usuarios, dependiendo del nivel de consumo”, indicaron.
Consideran que estos incrementos “no pueden” analizarse de manera aislada. En un contexto económico recesivo, la industria misionera atraviesa actualmente un escenario de baja demanda, dificultades para colocar su producción, fuerte presión sobre los márgenes, elevados costos logísticos y pérdida de competitividad. “Pretender que el aumento de la energía sea trasladado automáticamente al precio final resulta sencillamente inviable. El mercado simplemente no lo permite. Las empresas no pueden aumentar sus precios en la misma proporción en que aumentan sus costos eléctricos porque perderían mercados frente a competidores nacionales e internacionales”, explican los empresarios.
Por lo tanto, argumentan que cada nuevo incremento de la energía no es un costo que simplemente “se traslada”, sino que se absorbe, afectando la rentabilidad, la capacidad de inversión y el capital de trabajo, hasta poner en riesgo la propia continuidad de las empresas.
En el comunicado, los referentes de las cámaras y asociaciones industriales también analizaron un aspecto estructural que las autoridades no pueden desconocer. Misiones es una provincia industrialmente electrodependiente y, al mismo tiempo, carece de acceso al gas natural por red, una fuente energética fundamental para buena parte de la industria argentina.
Esto coloca a nuestras empresas en una situación de desventaja frente a industrias radicadas en otras provincias.
En esta línea, señalaron que “mientras nuestros competidores cuentan con alternativas energéticas y estructuras de costos diferentes, la industria misionera depende en una proporción mucho mayor de la energía eléctrica para producir. No puede entonces aplicarse a Misiones una política tarifaria indiferenciada como si nuestra estructura productiva tuviera las mismas condiciones que Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires o cualquier otro polo industrial del país”, platearon.
“No tenemos las mismas condiciones de competitividad y, por lo tanto, no podemos soportar la misma estructura de costos energéticos”, recalcaron.
El segundo punto que para los industriales misioneros es “grave” está vinculado a que las empresas están “recibiendo y soportando nuevos costos y conceptos que se trasladan a nuestras facturas sin que exista, desde nuestra perspectiva, una explicación suficientemente clara, detallada y accesible sobre su origen, metodología de cálculo y razonabilidad económica”.
Por ello, en adelante exigirán a las autoridades nacionales competentes que se informe de manera completa, documentada y auditable la composición de cada uno de los conceptos que integran la factura eléctrica industrial, discriminando como mínimo:
* costo de la energía adquirida en el Mercado Eléctrico Mayorista;
* costo de potencia;
* transporte;
* distribución;
* cargos adicionales;
* ajustes y diferencias de períodos anteriores;
* sobrecostos o desvíos trasladados al usuario;
* impuestos, tasas y contribuciones;
* cualquier otro concepto que incremente el costo final soportado por las industrias.
El sector de la industria de la provincia manifiesta que “no aceptamos como respuesta suficiente la simple referencia a aumentos dispuestos por CAMMESA o por la Secretaría de Energía de la Nación. Si una parte del incremento proviene de decisiones nacionales, deberá identificarse claramente. Si otra parte corresponde a costos, decisiones, cargos o componentes provinciales, también deberá identificarse claramente. Las pymes industriales tienen derecho a conocer exactamente qué están pagando y por qué lo están pagando”, acentúan en el documento.
Para el sector industrial misionero, es contradictorio hablar de desarrollo industrial, agregado de valor en origen, generación de empleo privado y aprovechamiento sustentable de los recursos mientras, simultáneamente, en el país se incrementan de manera permanente los costos de uno de los insumos fundamentales para producir.
Las industrias no consumen energía para uso suntuario. Consumen energía para transformar materia prima, producir bienes, exportar, abastecer el mercado nacional y sostener miles de puestos de trabajo.
“Cada aumento desproporcionado de la energía impacta sobre cada una de las cadenas. Por eso, el problema no es únicamente el valor de una factura. El problema es la competitividad de toda la cadena industrial de Misiones. En este contexto, entendemos que no se puede exigir competitividad y al mismo tiempo penalizar el costo industrial”.
Las empresas industriales de Misiones compiten en un mercado regional y nacional cada vez más exigente. “Pero si nuestros costos estructurales aumentan mientras los precios de venta permanecen estancados, no podemos competir. Y mucho menos podemos hacerlo cuando otros países y otras regiones cuentan con condiciones energéticas sustancialmente más favorables”, indicaron en el comunicado.
Frente a este escenario, rechazan cualquier esquema que implique trasladar automáticamente sobre las pymes industriales todos los incrementos y sobrecostos del sistema eléctrico sin contemplar la capacidad real de pago del sector productivo ni su situación de competitividad.
Medidas urgentes solicitadas
En consecuencia, las cámaras empresarias AMAYADAP Eldorado, CACIM Montecarlo, CCIyTSV San Vicente, CRICA Leandro N. Alem, y CAMIM), solicitan :
1. La apertura inmediata de una mesa técnica específica para la industria, con participación de las cámaras empresarias y representantes de las autoridades energéticas.
2. La presentación de un informe detallado sobre la composición de las tarifas industriales vigentes, incluyendo todos los conceptos que hayan generado los últimos incrementos.
3. La identificación precisa de todos los sobrecostos, ajustes y cargos extraordinarios que se estén trasladando a las pymes industriales.
4. La revisión urgente de la estructura tarifaria aplicable a las industrias electrointensivas y, particularmente, a las pequeñas y medianas empresas.
5. La implementación de un régimen tarifario diferencial para la industria misionera, que contemple la situación energética estructural de la provincia y su falta de acceso al gas natural por red.
6. La suspensión o revisión de aquellos componentes tarifarios que, por su magnitud o metodología de cálculo, resulten incompatibles con la actual situación económica y productiva de las pymes.
7. La instrumentación de mecanismos de compensación, bonificación o estabilización que permitan evitar nuevos saltos tarifarios que pongan en riesgo la continuidad de las empresas.
8. Una comparación oficial de los costos energéticos que afronta la industria misionera respecto de industrias similares radicadas en otras provincias y países limítrofes.
9. La participación efectiva de las entidades industriales en cualquier discusión futura sobre modificaciones de la tarifa industrial.

La posición del sector industrial frente a la emergencia de tarifa eléctrica no es más que una nueva advertencia sobre la crisis que enfrentan en el sector privado. “La industria de Misiones no está en condiciones de absorber nuevos aumentos de energía. Tampoco puede trasladarlos indiscriminadamente a los precios porque el mercado no lo permite. Y mucho menos puede continuar soportando sobrecostos cuya explicación, composición y razonabilidad económica no sean transparentes y verificables”, agregaron en el documento sectorial.
Entienden que el planteo no es un pedido de privilegio, sino un reclamo de “condiciones mínimas de competitividad para poder seguir produciendo en Misiones”.
La energía eléctrica es un insumo esencial de las actividades que sostienen la economía de la provincia. Cuando su costo se vuelve desproporcionado respecto del valor del producto y de la capacidad de pago del mercado, deja de ser simplemente un problema tarifario y pasa a convertirse en un problema de política industrial, empleo y desarrollo provincial.
“Por todo lo expuesto, solicitamos una respuesta formal y concreta a las autoridades y la convocatoria urgente a una mesa de trabajo con las entidades representativas del sector. No aceptaremos que la industria sea utilizada como variable de ajuste del sistema energético”, concluyeron.
Consideran que se está trasladando costos indiscriminadamente que no pueden ser trasladados a los consumidores o clientes. “No se puede hablar de desarrollo industrial mientras se deterioran deliberadamente las condiciones básicas para producir. La industria de Misiones quiere seguir invirtiendo, produciendo, exportando y generando empleo. Pero para ello necesitamos una condición elemental: energía a un costo competitivo y transparente, de lo contrario no habrá inversión, valor agregado ni empleo privado sostenible”.





