El coordinador de la Junta de Defensa Civil municipal, Julián Kruszelnicki , detalló que el trabajo en el territorio se realiza de manera anticipada para evitar situaciones de riesgo extremo. El funcionario explicó la dinámica del despliegue: “Lo que se está haciendo ahora se están iniciando las evacuaciones preventivas. Hay muchos vecinos que se están autoevacuando”.
Para facilitar el traslado de los afectados y sus bienes, el municipio dispuso de vehículos oficiales y trabaja en conjunto con las fuerzas de seguridad de la provincia. Kruszelnicki señaló que ya definieron el perímetro de mayor riesgo: “Ya tenemos lo que sería la zona roja, que es de, a los 14 metros, toda esa gente tiene que evacuarse sí o sí por una cuestión de que llega el agua en ese lugar”.
El operativo contempla la contención de las familias que no cuentan con un lugar alternativo donde alojarse mientras dure la crecida. Para ello, las autoridades locales habilitaron las instalaciones de la Escuela de Frontera como albergue temporal, donde se garantizará el alimento y el control médico de los evacuados.
En cuanto a la logística del refugio temporal, las autoridades precisaron que el centro funciona en las instalaciones de la Escuela de Frontera N.º 617. De las 104 personas afectadas que integran las 41 familias, únicamente nueve permanecen alojadas en el establecimiento educativo, mientras que el resto completó su traslado hacia viviendas de familiares y allegados.
Kruszelniki precisó que el número de damnificados es menor en comparación con eventos climáticos anteriores: “Por ahora no van a superar las 50 familias. Estamos en un número bastante relativamente chico”. Asimismo, el coordinador remarcó que las pertenencias de los vecinos se trasladarán a un espacio seguro para evitar pérdidas materiales o robos: “La pertenencias de las familias vamos a derivar a otro centro que es un salón comunitario de la Iglesia Católica, donde va a haber seguridad para eso también”.
Horas más tarde, el Comité de Crisis emitió el Comunicado 03/2026 donde confirmó un total de 41 familias afectadas en los barrios Unión, Santa María, Chivilcoy y Galeano. Del total registrado, los equipos municipales y de seguridad trasladaron a 35 familias, mientras que seis optaron por autoevacuarse con medios propios. El informe oficial precisó además que solo cuatro familias requirieron la logística de depósito de bienes y alojamiento en el centro de evacuados, dado que el resto disponía de lugares particulares para refugiarse con sus pertenencias.
El trabajo en la escuela de frontera contará con el soporte de distintas áreas del Estado provincial y municipal. El funcionario destacó la articulación de las tareas: “Por el momento vamos a trabajar con personal de la municipalidad, que va a hacer la asistencia de lo que sea alimentaria, la gente de salud pública va a trabajar con el tema de la asistencia sanitaria para esos lugares también”.
Aunque la crecida sorprendió por su velocidad, el comité de crisis local mantenía un esquema de planificación que facilitó la respuesta inmediata de los operarios y de los propios habitantes de la costa, quienes colaboran activamente con las directivas de evacuación.
Kruszelniki reconoció que, a pesar de la previsión, el río siempre impone desafíos logísticos: “Nosotros venimos trabajando ya fuertemente hace más de un mes, mucho más, organizando y coordinando algunas cuestiones. No nos esperábamos esta crecida de ahora”.
Sin embargo, valoró la experiencia de los equipos de rescate y la preparación de la comunidad: “En lo que ya estamos organizados ya sabemos hacer el trabajo y lo estamos haciendo de la mejor manera posible”.
El intendente de El Soberbio y los jefes de las fuerzas de seguridad recorren los barrios costeros para dialogar con los vecinos que aún dudan en dejar sus hogares. De este modo, Kruszelnicki concluyó sobre el despliegue de movilidad en el territorio: “Ya dispusimos las camionetas de la municipalidad, del cuerpo de bomberos, la policía y algunas cosas para colaborar con las evacuaciones”.
Con estas intervenciones en la franja costera, las autoridades locales dieron por finalizadas las primeras evacuaciones preventivas tras extender la cota de seguridad a 16 metros. El intendente Eusebio Ricardo Leiva y los integrantes de la Junta Municipal continuarán con los recorridos por las zonas vulnerables a la espera de nuevos informes sobre la evolución del río.





