El presidente de Cesane, Faruk Jalaf, confirmó a El Territorio que la retracción de las ventas es una realidad que atraviesa a toda la provincia y que se profundizó durante el primer semestre del año.
“Las dos cosas son reales, la caída de las ventas y el precio más caro, salvo Uruguay”, afirmó el dirigente al ser consultado sobre el informe nacional y la situación que atraviesan las estaciones de servicio misioneras.
En cuanto a los volúmenes comercializados, Jalaf indicó que las ventas registran una disminución promedio del 35% en comparación con períodos anteriores.
En este sentido, se refirió que la cifra refleja un cambio de comportamiento entre los consumidores, que reducen desplazamientos, administran con mayor cautela el uso de sus vehículos y ajustan gastos en un contexto económico marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la retracción general del consumo.
Además, la situación adquiere características particulares en Misiones, una provincia donde el transporte terrestre tiene un papel fundamental tanto para la actividad productiva como para la movilidad cotidiana de miles de personas.
Los incrementos en los combustibles terminan impactando en toda la cadena económica, desde el traslado de mercaderías hasta los costos logísticos de las empresas y el transporte de pasajeros.
Conflicto de Medio Oriente
La relación entre el conflicto en Medio Oriente y los precios locales también forma parte del debate. El informe del IAG sostiene que la guerra generó presiones alcistas sobre los mercados energéticos internacionales y que Argentina fue uno de los países donde esos movimientos tuvieron mayor correlato en los surtidores.
No obstante, desde el sector estacionero consideran que la explicación requiere un análisis más amplio.
Por su parte, Jalaf aclaró que el petróleo producido en Argentina presenta diferencias respecto del crudo que se utiliza como referencia en los mercados internacionales, debido al creciente peso de la explotación no convencional.
“Es un petróleo que se obtiene de arenas, no de pozos convencionales, por lo que tiene características distintas al crudo internacional”, explicó.
Sostuvo que una suba del barril a nivel global no necesariamente se traslada de manera automática al precio final que pagan los consumidores argentinos, “tienen que ver varios factores”.