Hasta el momento, el ámbito municipal se mantiene en un clima de hermetismo respecto a la postura que adoptará el Concejo Deliberante una vez que tome conocimiento formal del expediente. Según fuentes institucionales, la Carta Orgánica Municipal prevé mecanismos y actuaciones específicas para abordar este tipo de irregularidades por parte de funcionarios públicos.
Llama la atención dentro del arco político local que el Estudio Subizar, buffet jurídico que representa a la parte demandante, aún no haya notificado formalmente a los concejales sobre la situación del jefe comunal. No obstante, trascendió que el propio intendente habría mantenido conversaciones en off con diversos medios de comunicación, manifestando su intención de buscar una solución pronta al conflicto. Aparentemente le cuesta comprender al jefe comunal y asesores q la única solución es que pague a los alimentos a su hija menor.
Impacto electoral y la lupa sobre el patrimonioEl caso estalla en un momento político sensible, dado que Ripoll aspira a la reelección. Desde su entorno cercano admiten la preocupación por el impacto que este proceso judicial tiene sobre su imagen pública y el armado de la campaña electoral.
A la par de la causa por alimentos, la expectativa se traslada a esta semana, la cual se anticipa clave por la filtración de nuevos datos que complicarían la situación del mandatario. Fuentes cercanas al caso señalan posibles líneas de investigación que apuntarían a presuntos testaferros. El foco estaría puesto en la inconsistencia entre el nivel de vida del alcalde y sus ingresos formales, los cuales —según registros públicos— consisten en un salario municipal que no supera los 800 mil pesos.
El fantasma de nuevas denunciasEl panorama judicial para el jefe comunal de Garupá podría agravarse en el corto plazo. En los pasillos del edificio municipal circulan fuertes versiones que indican que la demanda actual no sería un hecho aislado, sino que se estarían reactivando o presentando nuevas denuncias de similar tenor en su contra.