El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó el martes que concurrirá al Senado el próximo 2 de julio para dar su informe de gestión. La decisión surge a raíz de la presión de las fuerzas aliadas y en un contexto de crisis política que atraviesa el Gobierno. Adorni busca, de esta manera, calmar las tensiones con la oposición amiga y cumplir con el mandato constitucional.
El ministro coordinador envió una nota a la vicepresidenta Victoria Villarruel y expresó: “Tengo el agrado de dirigirme a Ud. con el fin de poner en su conocimiento, y a través suyo, a los Senadores de la Nación, mi disposición a concurrir al HONORABLE SENADO DE LA NACIÓN el próximo día jueves 02 de julio, y así brindar el INFORME N° 146, a fin de cumplimentar lo dispuesto en el artículo 101 de la Constitución Nacional e informar acerca de la marcha del gobierno”.
La noticia se conoció pasadas las 20, poco antes del debut del seleccionado argentino en el Mundial 2026. En ese momento, Patricia Bullrich ya había acordado con los sectores de la oposición aliada suspender la sesión que el oficialismo planeaba convocar para el jueves, con la intención de aprobar un proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y un paquete de pliegos judiciales.
Clarín había anticipado este fin de semana que Bullrich buscaba acordar la presentación del jefe de Gabinete el 2 de julio para descomprimir la relación con las bancadas dialoguistas. Sin embargo, el martes se supo que el ministro coordinador se resistía a presentarse en la fecha propuesta por la jefa del bloque de La Libertad Avanza. La situación obligó a Bullrich a decidir la suspensión de la sesión prevista para este jueves, con el objetivo de bloquear el intento del peronismo de imponer su proyecto de interpelación con moción de censura.
A pesar de tener solo 28 diputados entre propios y aliados, José Mayans desafió a los dialoguistas a sesionar. En los fundamentos del proyecto de resolución, advirtieron sobre “las graves inconsistencias patrimoniales” del jefe de Gabinete y las “irregularidades, ocultamientos, omisiones y rectificaciones” en sus presentaciones ante la Oficina Anticorrupción y la ARCA.
Tanto el PRO como la UCR y Provincias Unidas coincidieron en reclamar que Adorni dé un paso al costado. Esta postura surgió luego de que el funcionario presentara su declaración jurada y reconociera haber omitido más de US$ 500 mil. Todo esto ocurre en medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
Los aliados nunca descartaron la posibilidad de avanzar con la interpelación con moción de censura. Sin embargo, no mostraron interés en sumarse a la estrategia del peronismo que quería juntar los dos tercios para avanzar este mismo jueves con el desplazamiento del jefe de ministros.
La decisión de Adorni de confirmar su presentación a principios del próximo mes podría calmar a la oposición amiga. Esta hasta ahora prefería esperar una decisión de la justicia para avanzar con un pedido de interpelación. Incluso, varios senadores se diferenciaron de la posibilidad de echar al ex vocero antes de escuchar su informe de gestión y las explicaciones sobre el crecimiento de su patrimonio desde la llegada al gobierno de Javier Milei.
Las tensiones aumentaron en los últimos días ante la falta de respuesta de la Casa Rosada a los reclamos de la oposición para que Adorni se presente ante la Cámara alta. El jefe de Gabinete no concurre desde hace un año, a pesar de que el mandato constitucional establece que debe presentarse una vez al mes alternando las cámaras.
Ahora se abrirá una etapa de preguntas escritas de los senadores que el jefe de Gabinete deberá responder antes del 2 de julio. Sin embargo, es habitual que la presentación se haga el mismo día de la exposición del funcionario en el recinto. En su única presentación ante el Congreso, Adorni tuvo que responder un récord de 4800 preguntas antes de pasar por el recinto de la Cámara de Diputados, el pasado 29 de abril. Con información de Clarín.





