También explicó por qué muchas personas perciben más frío después de la salida del sol que durante la madrugada. “La temperatura mínima suele registrarse entre media hora y cuarenta minutos después de que sale el sol. Aunque ya hay luz, la radiación todavía es insuficiente para compensar la pérdida de calor que sigue teniendo la superficie terrestre”, señaló.
En cuanto a los próximos días, adelantó que las temperaturas comenzarán a recuperarse gradualmente. “Hoy sería el día más frío y a partir de ahora tendremos jornadas algo más cálidas. Eso no significa que no vuelvan a ingresar frentes fríos, porque es algo totalmente normal para nuestra región”, explicó.
Además, consideró que este invierno no alcanzará los valores extremos registrados en 2025. “El año pasado tuvimos 7,3 grados bajo cero el 24 de junio y 6,1 grados bajo cero el 1 de julio. Fueron registros históricos y este año no están previstas temperaturas tan bajas”, aseguró.
Sin embargo, la principal preocupación para los próximos meses pasa por las lluvias. Olinuk afirmó que existe consenso entre los principales centros meteorológicos del mundo sobre el desarrollo de un evento El Niño de gran intensidad.
“Todos coinciden en que el Niño que se acerca será muy intenso. Incluso puede compararse con el de 2014 y 2015, que fueron los dos años más lluviosos de nuestra historia reciente”, sostuvo.
Según explicó, Misiones y gran parte del nordeste argentino podrían comenzar a sentir sus efectos desde julio. “Nuestra región puede ser una de las primeras afectadas por lluvias abundantes. Ya durante el invierno y la primavera podrían activarse precipitaciones importantes”, advirtió.
Ante este panorama, recomendó a los productores rurales comenzar a tomar medidas preventivas. “Hay que prestar atención al manejo del agua en las chacras, mantener las alcantarillas en condiciones y proteger los suelos para evitar la erosión. Son cuestiones que pueden trabajarse con tiempo para minimizar los impactos”, concluyó.