En el marco de la gira oficial por los Estados Unidos para participar de la "Argentina Week", el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se refirió a la polémica generada por la presencia de su esposa, Bettina Angeletti, a bordo de la aeronave oficial. El funcionario vinculó la decisión a una cuestión de organización familiar y a un deseo personal de contar con su compañía durante los días de actividad oficial en el exterior.
La logística del viaje y la "invitación" oficial
Según explicó el propio Adorni en declaraciones a la señal A24, la planificación original del viaje de su esposa era independiente de la comitiva estatal, pero sufrió modificaciones. “Mi mujer iba a viajar el 26 de febrero a Miami, pero después hubo un cambio en el viaje y yo quería que me acompañe”, señaló el funcionario, quien detalló que la resolución final fue una invitación formal del Poder Ejecutivo: “Presidencia la invitó a subirse al avión porque si no, no nos íbamos a encontrar”.
La explicación oficial busca despejar dudas sobre el financiamiento del traslado, asegurando que la incorporación de un pasajero a la comitiva no altera los costos operativos de la aeronave. “No le sacamos un peso al Estado”, remarcó Adorni, subrayando que su presencia en el avión presidencial respondió estrictamente a su rol como “compañera de vida”.
Contraste con la retórica de austeridad
El episodio tiene lugar en un contexto de estricta revisión del gasto público por parte de la administración central. Mientras el Jefe de Gabinete sostiene que el país se encuentra en una situación de “tierra arrasada” —término que volvió a utilizar durante su estadía en Nueva York para describir la herencia recibida—, el uso de la estructura logística de la Presidencia para fines de índole privada introduce un debate sobre los protocolos de austeridad que el propio oficialismo pregona.
Agenda oficial en Nueva York
Más allá de la controversia familiar, Adorni se encuentra cumpliendo una agenda orientada a atraer inversiones, donde ha mantenido un discurso crítico hacia la gestión anterior y los sectores empresariales que califica de "prebendarios". Sin embargo, el foco de la atención pública en Buenos Aires se mantuvo en la justificación del funcionario sobre el bienestar personal durante la función pública: “Vengo a deslomarme una semana o cinco días y quería que mi esposa me acompañe”, concluyó.