Sin embargo, en declaraciones televisivas posteriores, Adorni confirmó que Angeletti efectivamente abordó el ARG-01 desde Buenos Aires. Según explicó, su esposa ya tenía previsto viajar a Estados Unidos con un pasaje comprado, pero el itinerario cambió y Presidencia la invitó a acompañarlo “porque no había otra forma”. En ese contexto, justificó la decisión con una frase que amplificó la polémica: “Vengo una semana a deslomarme a Nueva York, quería que me acompañe”.
El jefe de Gabinete sostuvo además que la presencia de su esposa “no tiene un gasto adicional” para el Estado. Afirmó que Angeletti afronta sus propios viáticos, alojamiento y pasajes, y aseguró también que él mismo paga sus gastos personales durante la gira. “No le sacamos un peso al Estado”, remarcó. Frente al pedido opositor, minimizó la presentación y respondió: “Que haga lo que quiera la oposición”.
La controversia se produce, además, en un contexto particular: hace pocos días la Jefatura de Gabinete modificó el régimen de viajes oficiales al exterior, estableciendo que las comitivas deberán quedar limitadas a un máximo de un funcionario por evento o actividad internacional, salvo justificación expresa para incorporar más integrantes. La norma fue presentada por el Gobierno como parte de una política de simplificación administrativa y optimización de recursos.
Mientras tanto, Milei y parte de su equipo continúan en Nueva York en el marco de la denominada “Argentina Week”, una agenda de encuentros con empresarios, banqueros e inversores para promover oportunidades de inversión en el país. Adorni participó de la apertura del evento, que reúne a funcionarios nacionales y referentes del sector privado.





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