Durante la apertura de la Argentina Week en Nueva York, el presidente Javier Milei volvió a confrontar con sectores del empresariado argentino, defendió la apertura comercial y cargó contra quienes reclaman protección para la industria local.
El mandatario apuntó directamente contra Paolo Rocca (Techint) y Javier Madanes Quintanilla (Fate), a quienes calificó como “empresarios prebendarios”, y aseguró que su gobierno busca terminar con la connivencia entre la política y ciertas empresas.
Cruce con empresarios
Milei se refirió a las tensiones que mantuvo en las últimas semanas con distintos sectores industriales y rechazó las acusaciones que lo señalan como contrario al sector privado.
“Todos saben que en las últimas semanas tuve confrontaciones abiertas con Paolo Rocca, con Javier Madanes Quintanilla y con el sector textil”, afirmó durante su exposición.
El Presidente cuestionó además las críticas hacia su postura liberal y sostuvo que existe una campaña para presentarlo como “antiempresa”.
“Algún trasnochado quiso mostrar como que nosotros somos antiempresa. Verdaderamente algo que nunca se me hubiera ocurrido, que fuera el ataque a un liberal”, señaló.
Críticas al proteccionismo
Durante su discurso, Milei afirmó que varios empresarios se beneficiaron durante años de políticas de protección estatal y cargó contra el esquema de aranceles e incentivos industriales.
“Rocca y Madanes, en connivencia con políticos ladrones, atacaron a los argentinos, pero eso se terminó. Se terminó la Argentina corrupta”, expresó.
El mandatario utilizó el ejemplo del precio de los neumáticos para cuestionar las barreras a las importaciones.
“Si los neumáticos costaban 100 dólares y el político pone una pared enorme para que no se puedan importar y hay que pagarlos 400, eso es un problema”, argumentó. En ese marco, fue categórico con su postura sobre el proteccionismo.
“El principio de revelación dice que aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros”, afirmó.
Denuncia de presión empresarial
Milei también denunció lo que describió como una maniobra de presión por parte del dueño de Aluar para sostener una medida antidumping contra importaciones chinas de hojas de aluminio.
Según relató, el empresario habría advertido que despediría a trabajadores si el Gobierno no mantenía esa barrera comercial.
“Si no le manteníamos la barrera, nos iba a tirar 920 trabajadores a la calle un día antes de tratar la reforma laboral… y nos tiró 920 trabajadores a la calle”, aseguró.
Corrupción y “riesgo kuka”
El Presidente también apuntó contra el vínculo histórico entre la política y algunos grupos empresarios.
“Por suerte nos estamos sacando de encima a los que usan el nacionalismo berreta de pacotilla para defender el robo de políticos y empresarios prebendarios”, sostuvo.
En ese sentido, volvió a cuestionar al kirchnerismo. “Los Kirchner, cuando insultaban a Rocca, no lo insultaban porque lo odiaran, sino porque estaban negociando la coima”, afirmó.
Finalmente, Milei aseguró que la economía argentina todavía enfrenta lo que denominó “riesgo kuka”, en referencia a la posibilidad de un regreso del kirchnerismo al poder.
“Cuando fue la elección el riesgo país estaba en 2500 puntos básicos. Hoy está en 550. Pero todavía el riesgo kuka, ese escenario catástrofe, ese cisne negro, sigue causando daño”, explicó.
Según planteó, si ese factor desapareciera y el riesgo país bajara a unos 220 puntos, la economía argentina podría crecer entre 7% y 8% anual, lo que permitiría duplicar el PBI cada nueve o diez años.