La inestabilidad financiera continuó acentuándose este martes en la plaza local e internacional. Mientras los inversores siguieron atentos el desarrollo de las elecciones legislativas en los Estados Unidos, el riesgo país elaborado por el banco JP Morgan operó con una suba para ubicarse en los 834 puntos básicos, registrando el valor más elevado en los últimos 12 meses (desde octubre del año pasado).
El indicador, que mide la percepción de riesgo crediticio de los títulos públicos, duplicó su valor en comparación con los mínimos observados a principios de julio, cuando se aproximó a perforar la barrera de las 400 unidades. En lo que va del año, el índice acumula un incremento del 45,2%. Esta escalada reflejó de manera directa la pérdida de valor de la deuda soberana en el exterior, donde en la apertura los bonos Globales retrocedieron hasta un 0,3% en la plaza de Nueva York.
Paralelamente, las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street registraron mayoría de resultados negativos, destacándose las caídas de Globant (-3,8%) y Cresud (-3,6%). En la plaza estadounidense, los principales índices accionarios alternaron entre avances y retrocesos. Según un análisis de la firma Portfolio Personal Inversiones (PPI), una hipotética victoria del Partido Demócrata en ambas cámaras del Congreso podría acotar la capacidad de acción legislativa de Donald Trump para impulsar reformas fiscales, anticipando tensiones institucionales: “El primer desafío llegará el 11 de diciembre, cuando venza el financiamiento del gobierno y vuelva a aparecer el riesgo de un shutdown, mientras que en 2027 se sumará la discusión sobre el techo de deuda”, detalló el informe.
A nivel local, el índice MSCI Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires mostró un comportamiento a contramano al avanzar un 1,4% en pesos y un 0,4% medido en dólares al tipo de cambio contado con liquidación.
En el mercado cambiario, el dólar oficial minorista trepó cinco pesos en el Banco Nación y finalizó la rueda en $1570, anotando un nuevo máximo nominal. Tras la presión observada en la rueda previa, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) optó por no intervenir comprando divisas para evitar añadir presión a la demanda, sumando de este modo cuatro jornadas sin participación sobre las últimas seis.
Desde PPI explicaron que esta estrategia busca dejar margen para que el Tesoro adquiera divisas de cara al pago del próximo vencimiento por casi US$900 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI): “Este comportamiento no sorprende en una jornada de fuerte presión sobre el tipo de cambio y en un contexto en el que el Tesoro necesita hacerse de dólares para afrontar sus próximos compromisos”, sostuvieron los analistas. En tanto, las cotizaciones financieras acompañaron con alzas de hasta el 0,5%, situando al dólar MEP en $1576 y al contado con liquidación en $1657.





