La cantante Lali Espósito y el periodista Pedro Rosemblat celebran este sábado su casamiento en el barrio porteño de San Telmo. Tras semanas de especulaciones y hermetismo alrededor de la fecha, la pareja eligió una casona antigua que combina arquitectura de época con vegetación para dar el sí ante sus familiares y amigos más cercanos, en un evento organizado por Claudia Villafañe.
Los preparativos se conocieron a través de un relevamiento en el lugar, donde ya se montó un operativo de seguridad y vallado en toda la cuadra para preservar la privacidad de los invitados. El cronista Fede Flowers detalló la escena tras observar el movimiento en la propiedad: “Pedro Rosemblat está acá adentro en este momento. Lo vi con una camisa celeste o de jean; estaba un poco alejado, pero era él claramente”.
El montaje del salón avanzó a paso firme durante la previa de la ceremonia. Flowers describió los trabajos dentro del predio: “Estuve mirando por la cerradura y había mesas; parecía que estaba todo ya enmantelado. También se escuchó algo de sonido. Me parece que estaban haciendo una prueba”.
Lejos de las producciones multitudinarias que suelen rodear a las figuras del espectáculo, los novios optaron por un festejo de perfil bajo. La propia Lali Espósito adelantó cómo imaginó este paso en su vida y descartó los vestuarios extravagantes: “A veces me dicen: ‘Vas a entrar con un vestido larguísimo, con una cola de no sé cuántos metros’. No, nada de eso va a pasar. Es muy tranqui y es muy para nuestra familia, nuestros amigos y para nosotros, para celebrar este amor”.
La artista relacionó esta decisión con una etapa de madurez personal y profesional, donde prioriza el tiempo compartido con sus seres queridos por sobre la exigencia laboral. Al evaluar este momento, Espósito fue clara: “Pasé los treinta hace rato. Es un momento de la vida muy especial, porque ya las cosas no te dan lo mismo. Pensás más lo que vas a hacer, cuánto tiempo le dedicás al trabajo y cuánto al ocio o al disfrute personal”.
En ese sentido, la cantante explicó que logró reorganizar sus prioridades diarias: “Antes era muy trabajo, trabajo, trabajo y ahora también soy muy trabajadora, pero aprendí a darme los tiempos del disfrute de los seres queridos y los espacios para mí”.
El reencuentro con sus afectos del interior del país será uno de los ejes de la noche. La cantante destacó el valor emotivo del festejo: “Se unen los amigos, se une mi familia. Tengo familia en el interior del país, en Argentina, y viajan para esta boda. Ver a mi madre ahí y a mis hermanos; cómo el otro se alegra por tu felicidad, cómo ves a esa persona con la que elegís vivir eso y te llena de emoción y te sentís acompañado en la vida. Creo que va a ser un momento bonito”.
Por el momento, los compromisos de agenda de ambos postergaron la posibilidad de una viaje posterior. Espósito confirmó la suspensión momentánea de los planes de descanso: “No, cero. Por ahora no, ningún tipo de descanso. No me dio la agenda, pero en algún momento me iré de viaje. Él también trabaja mucho, así que no se queja porque a él le pasa lo mismo”.
Finalmente, al ser consultada sobre la maternidad y los proyectos a futuro con el conductor, la artista prefirió no dar certezas tajantes: “Qué sé yo, creo que al final uno no se ve y después, si le llega a suceder o lo llega a querer, una se impone porque la vida es así. Pero me pregunto mucho si lo deseo de verdad y, mientras me hago esa pregunta, aquí estoy: sin niños”.





