Se presentó el Corredor de Biointegración Transfronterizo Argentina-Brasil, una iniciativa de cooperación entre Misiones y el Extremo Oeste de Santa Catarina. La actividad reunió a autoridades provinciales, intendentes misioneros y representantes de municipios brasileños para avanzar en una agenda común de integración fronteriza.
El proyecto apunta a fortalecer las acciones conjuntas en materia ambiental, cultural, turística y social, en una región donde ambos países comparten una extensa frontera, vínculos históricos y problemáticas que requieren respuestas coordinadas. Entre los temas abordados estuvieron la conservación de la biodiversidad, el intercambio productivo, la infraestructura y las dificultades que todavía existen para la circulación de personas y el comercio fronterizo.
La titular del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), Viviana Rovira, explicó que vienen trabajando desde hace más de dos años con representantes brasileños en el grupo de la frontera. En ese sentido, destacó que el proyecto busca fortalecer la conexión entre las regiones a partir de la biodiversidad que comparten, pero también generar vínculos en otros sectores.
“Biológico no es solo el ambiente. Por supuesto que nosotros vamos porque la idea es conectarnos por la biodiversidad”, señaló. Además, recordó que la Mata Atlántica interior perdió gran parte de su superficie original y que Misiones conserva alrededor de 1,5 millones de hectáreas de bosque continuo, un patrimonio natural que requiere acciones coordinadas con los territorios vecinos.
Rovira también remarcó que la iniciativa no se limita a la conservación ambiental, sino que contempla el comercio, la infraestructura, la cultura, la educación y el turismo. En ese marco, destacó la participación de intendentes, empresarios, representantes industriales y distintos sectores de ambas regiones para ampliar los vínculos y generar oportunidades de cooperación.
Por su parte, el ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, remarcó la importancia de compatibilizar la integración regional con la protección del modelo productivo misionero. En particular, mencionó las diferencias entre la estructura agraria de Misiones, caracterizada por las pequeñas explotaciones familiares, y otros esquemas productivos de la región.
“Nosotros trabajamos justamente en fortalecer la agricultura familiar y potenciar el esquema productivo que tiene Misiones sin dañar nuestro ecosistema”, sostuvo. También indicó que existen intercambios técnicos entre equipos especializados para evaluar el impacto ambiental y acordar buenas prácticas que permitan sostener la producción y conservar la biodiversidad.
En cuanto a la dimensión territorial del proyecto, Sartori señaló que el corredor comprende aproximadamente 40 ciudades de Misiones y 52 localidades del lado brasileño, con participación de los estados de Río Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná. En ese sentido, sostuvo que el trabajo conjunto también permite abordar la permeabilidad de la frontera y resguardar los intereses productivos y ambientales de la provincia.
Del lado brasileño, el presidente de la Instancia de Gobernanza Regional de Caminhos e Fronteiras, Nelson Tresoldi, valoró el acercamiento institucional y planteó que la integración debe traducirse en soluciones concretas para las comunidades fronterizas. Entre los temas pendientes, mencionó las dificultades para trasladarse entre ambos países debido a las limitaciones de los controles fronterizos.
En particular, señaló la situación del paso entre São Pedro y Paraíso, donde no cuentan con una aduana permanente. “Eso también dificulta mucho la ida y vuelta de las personas. Tenemos que trabajar para fortalecerlo, para que tengamos una aduana que sea permanente y no funcione solamente algunas horas por día”, expresó.
El planteo también fue acompañado por el intendente de Iporã do Oeste, Michel Barth, quien sostuvo que la cooperación puede ampliar las posibilidades turísticas de ambas regiones, siempre que se avance en cuestiones logísticas y de infraestructura. Mencionó la necesidad de mejorar las condiciones de circulación y las conexiones viales, entre ellas la BR-282, una ruta estratégica para la vinculación con la capital de Santa Catarina.
Barth consideró que el turismo regional ya no se limita a los destinos tradicionales de playa y que existen oportunidades para desarrollar propuestas vinculadas con la naturaleza, la cultura y las experiencias locales. En ese marco, planteó que facilitar la integración entre los dos países permitiría ampliar el movimiento de visitantes y aprovechar el potencial turístico de las comunidades fronterizas.
De esta manera, la presentación del Corredor de Biointegración Transfronterizo Argentina-Brasil puso sobre la mesa una agenda que va más allá de la cooperación ambiental. La conservación de la Mata Atlántica, el intercambio productivo y cultural, el desarrollo turístico y la mejora de los pasos fronterizos aparecen como cuestiones centrales para fortalecer la relación entre Misiones y el Extremo Oeste de Santa Catarina, en una frontera donde todavía existen obstáculos para una circulación más fluida entre ambos territorios.





