La UOCRA Misiones espera que la recuperación del empleo en la construcción comience a producirse de manera gradual a partir de la reactivación de proyectos paralizados y de las nuevas licitaciones de obras de infraestructura previstas por la Provincia. El secretario general del gremio, Héctor Vallejos, sostuvo que ya existen trabajadores reincorporados en Itaembé Guazú y estimó que, a medida que avancen los procesos administrativos, podrían sumarse nuevos frentes de obra durante los primeros meses de 2027.
Las definiciones surgieron después de una reunión entre representantes de los trabajadores, cámaras empresarias y autoridades provinciales, en la que participaron el gobernador Hugo Passalacqua; el ministro de Economía, Adolfo Safrán, y responsables de organismos vinculados con la contratación y ejecución de infraestructura. Según relató Vallejos, en el encuentro se analizaron proyectos relacionados con viviendas, energía, obras viales y otros trabajos públicos que podrían ponerse en marcha mediante nuevas fuentes de financiamiento.
El encuentro continuó una serie de gestiones que el gremio viene manteniendo desde hace varios meses con el Gobierno y el sector empresario ante la caída de la actividad. En junio, la Provincia había informado oficialmente una reunión con UOCRA para analizar el impacto de la paralización de obras nacionales y las alternativas para sostener el empleo mediante proyectos financiados desde Misiones.
Vallejos explicó que la propuesta presentada por UOCRA durante esos encuentros tuvo como principal objetivo recuperar “fuentes de trabajo, empleo registrado” y, al mismo tiempo, avanzar con infraestructura que responda a necesidades de la población.
Según indicó, en la última reunión las autoridades provinciales informaron sobre un esquema de crédito destinado a financiar nuevas obras. El dirigente señaló que, de acuerdo con la explicación recibida durante el encuentro, el financiamiento sería asumido por la Provincia y tendría como garantía fondos correspondientes a la coparticipación federal.
Entre los rubros mencionados aparecen energía, infraestructura vial y proyectos gestionados por distintos organismos provinciales, aunque Vallejos destacó especialmente la construcción de viviendas por su capacidad para incorporar trabajadores.
Como ejemplo, mencionó un grupo de 300 viviendas en Itaembé Guazú cuyos trabajos, según afirmó, habían permanecido paralizados durante cerca de dos años y fueron readjudicados recientemente. Al tratarse de proyectos que ya contaban con adjudicación previa, explicó, no fue necesario iniciar nuevamente el proceso licitatorio y las empresas ya retomaron las tareas.
Vallejos evitó establecer una cantidad global de empleos que podrían recuperarse porque, explicó, la incorporación de trabajadores dependerá del tipo de proyecto, su magnitud y el tiempo de ejecución.
En el caso de las viviendas, indicó que el gremio utiliza como referencia un promedio de tres trabajadores por unidad, mientras que una obra vial requiere una composición diferente debido al mayor uso de maquinaria y a la necesidad de mano de obra especializada.
El dirigente remarcó además que la UOCRA viene capacitando trabajadores mediante su centro de formación y su fundación. Esos programas, señaló, comprenden tanto a varones como a mujeres y apuntan a disponer de personal preparado en caso de una recuperación más fuerte de la actividad. Recordó en ese sentido lo ocurrido en 2015, cuando, según describió, un rápido crecimiento de la construcción generó dificultades para encontrar suficiente mano de obra calificada. “Ahora sí tenemos mano de obra”, afirmó.
Además, vinculó la disponibilidad actual de trabajadores con la caída que atravesó el sector durante los últimos años. Durante la charla sostuvo que la construcción perdió más de 200.000 puestos de trabajo en todo el país, situación que, según señaló, también repercutió en Misiones y otras regiones. Parte de esos trabajadores cambiaron de actividad e incluso algunos emigraron.
Consultado sobre la posibilidad de reincorporarlos, Vallejos insistió en que la recuperación no será inmediata. “De a poco, gradual”, respondió, y volvió a señalar que las necesidades de contratación estarán determinadas por las características específicas de cada proyecto.
También sostuvo que la infraestructura pública cumple una función que, desde su perspectiva, no puede ser reemplazada por la inversión privada. Mencionó como ejemplos rutas, energía y puertos, que consideró necesarios para que posteriormente puedan concretarse emprendimientos privados.
En la reunión participaron además representantes de las cuatro cámaras vinculadas con la construcción y de la actividad maderera, según detalló el dirigente, quien señaló que la expectativa del sector está centrada ahora en la planificación de las licitaciones y en el efecto que esos proyectos puedan tener sobre el empleo y las actividades proveedoras.
Sobre los tiempos, Vallejos señaló que algunos procesos licitatorios ya comenzaron y otros deberían avanzar durante los próximos meses. Explicó que todavía deberán cumplirse instancias técnicas y administrativas vinculadas con las licitaciones y con la instrumentación del financiamiento. A partir de esos plazos, estimó que algunos de los nuevos proyectos podrían comenzar entre enero, febrero y marzo de 2027, aunque aclaró que se trata de una proyección sujeta a los tiempos de cada procedimiento.
También mencionó una nueva etapa habitacional en Itaembé Guazú que, según la información recibida por el gremio, estaría incluida entre las próximas licitaciones. Para UOCRA, mientras tanto, la recuperación ya comenzó de manera puntual con los proyectos que pudieron retomarse. “De no tener nada, o muy poco”, sostuvo Vallejos, el sector pasó a contar nuevamente con trabajos en ejecución y perspectivas de nuevas contrataciones.





