Las crecidas de los ríos y arroyos y los consiguientes cortes de rutas comenzaron a sumar nuevas complicaciones en Montecarlo, donde este miércoles se registraron extensas filas de vehículos en las estaciones de servicio y faltantes de combustible. En una estación de YPF ya no había nafta súper disponible para el público y, de acuerdo con la información relevada en la localidad, las reservas existentes se destinaban a abastecer a la Policía, Gendarmería y Prefectura.
El inconveniente se presenta en medio de una situación cada vez más compleja para el norte de Misiones, afectado por las intensas lluvias vinculadas al fenómeno de El Niño y la consecuente crecida de los cursos de agua. La combinación de ambos factores provocó interrupciones preventivas en rutas y puentes, con consecuencias para la circulación de personas y el transporte de mercaderías.
Este miércoles, los puentes sobre los arroyos Paranay y Piray Guazú permanecían cerrados al tránsito, lo que complicaba la conexión de Montecarlo con otras localidades de la provincia. La situación obligó a implementar desvíos por rutas alternativas, entre ellas las provinciales 211, 17 y 20, además de la nacional 14, aunque las precipitaciones también dificultaban el uso de algunos caminos terrados.
En este escenario, la disponibilidad de combustible adquiere especial importancia, tanto para los vecinos que necesitan trasladarse como para sostener los servicios esenciales. La extensión de los recorridos por los desvíos y las dificultades para garantizar la circulación generan una mayor presión sobre la logística cotidiana, mientras las fuerzas de seguridad y los equipos de emergencia deben mantener sus operativos en las zonas afectadas.
Por el momento, el faltante informado corresponde a la nafta súper en la estación de YPF mencionada. Las filas observadas en las estaciones reflejan la preocupación de los conductores frente a la posibilidad de que las dificultades de abastecimiento se prolonguen.
La emergencia hídrica ya había provocado consecuencias concretas en Montecarlo. La crecida del Paraná avanzó sobre las instalaciones del Club de Pesca, donde debieron retirar equipamiento de quinchos, parrillas y del restaurante para evitar mayores pérdidas. A su vez, el incremento de los arroyos de la zona obligó a restringir la circulación en pasos estratégicos para prevenir accidentes.
El fenómeno se inscribe en un escenario regional marcado por lluvias persistentes en las cuencas que alimentan los ríos Paraná e Iguazú. Los organismos de seguimiento hidrológico mantienen la atención sobre la evolución de los caudales, mientras los pronósticos de nuevas precipitaciones obligan a sostener las medidas preventivas.
Así, Montecarlo enfrenta una emergencia que ya no se limita a las áreas costeras inundadas: los problemas de conectividad comienzan a repercutir también en la movilidad y el abastecimiento cotidiano. La evolución de los niveles de los ríos, el estado de los puentes y la reposición de combustible serán factores determinantes para conocer cómo continuará la situación en las próximas horas.





