En la elección de la Fiesta Provincial de la Flor, Malena Barnatan fue consagrada Reina Provincial de la Flor 2026. La acompañarán Flavia Daniela Acosta Jelen, quien obtuvo el título de Primera Princesa Provincial, y Milagros Araceli Olivera Kulmoski, elegida Segunda Princesa Provincial.

A su vez, la elección también incluyó la categoría virtual, en la que Fátima Báez, representante de Montecarlo, se quedó con el título de Reina Virtual 2026 tras reunir un total de 1.324 votos. Su elección se sumó a la definición de las nuevas representantes de la celebración provincial.
Por otra parte, la Fiesta Nacional de la Orquídea también presentó a sus nuevas soberanas para este año. Nahir Alejandra Piñeiro, oriunda de Oberá, fue elegida Reina Nacional de la Orquídea 2026. En tanto, Antonela Torres fue distinguida como Primera Princesa Nacional y Rosario Benítez como Segunda Princesa Nacional. Además, Lucila Ayala asumirá el rol de embajadora de la fiesta.
Las representantes elegidas tendrán la tarea de acompañar las actividades vinculadas con ambas celebraciones y difundir sus propuestas en diferentes encuentros, eventos y espacios de promoción. De esta manera, contribuirán a dar visibilidad a las fiestas y a transmitir el valor cultural, natural y turístico que Montecarlo busca proyectar más allá de sus límites.
La Fiesta Nacional de la Orquídea y la Fiesta Provincial de la Flor constituyen dos acontecimientos tradicionales para la localidad, que encuentra en la diversidad de sus especies florales y en el cuidado de la naturaleza algunos de sus principales rasgos distintivos. A través de estas celebraciones, Montecarlo recibe a visitantes y promueve el reconocimiento de su patrimonio natural, además de fortalecer su perfil como destino turístico dentro de Misiones.
Con la elección de las nuevas soberanas y representantes, ambas fiestas inician una nueva etapa de representación para 2026. Las jóvenes seleccionadas llevarán sus respectivos títulos a distintas actividades de la provincia y del país, con el objetivo de acompañar la difusión de estas celebraciones y mantener vigente una tradición que forma parte de la identidad de Montecarlo.





