El Directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) volverá a analizar esta semana una serie de designaciones para cargos jerárquicos del organismo, en medio de cuestionamientos de representantes de distintos sectores de la cadena yerbatera.
Entre las propuestas aparece la de Rosana Biale, exgerente general del Instituto, para ocupar nuevamente ese cargo. Su eventual designación genera reparos entre directores que ya habían manifestado su rechazo a fines de agosto, entre ellos el representante de los productores, Roberto Ferreyra.
Uno de los principales cuestionamientos está vinculado con el antecedente laboral y judicial de Biale. La contadora ingresó al INYM en 2006 y llegó a desempeñarse como gerente general hasta 2021. Luego de una serie de actuaciones administrativas, quedó desvinculada del organismo e inició posteriormente una demanda laboral.
Según el planteo realizado por Ferreyra, en agosto de 2024 el Directorio acordó un pago de $40 millones en concepto de acuerdo judicial, al que se sumaron $9,68 millones correspondientes a costas.
El director cuestionó que, después de ese antecedente, se analice ahora su regreso a la misma estructura jerárquica del organismo.
“Claramente el gobierno libertario incumple sus promesas de combatir a la casta y garantizar la transparencia al promover la reincorporación de una exgerente despedida que ya cobró una indemnización y un acuerdo judicial”, sostuvo Ferreyra.
El cuestionamiento se produce además en un momento de reestructuración interna del INYM, en el que se redujo personal y se modificaron áreas del organismo.
Ferreyra planteó que existe una contradicción entre el argumento utilizado para reducir la estructura y la posibilidad de volver a incorporar a una persona que ya ocupó la Gerencia General.
“Hace pocos meses la gestión promovió el despido de 21 personas con el argumento de cuidar los números, y ahora insisten en traer a alguien que ya cobró indemnización y una suma abultada por un juicio contra la misma institución”, señaló.
El representante de los productores también cuestionó que se analice destinar recursos a cargos jerárquicos mientras continúan las dificultades económicas que atraviesa el sector primario. “¿Hay dinero para estas incoherencias pero no para programas destinados a los productores?”, planteó.
El debate se suma a otros cuestionamientos que distintos integrantes del Directorio vienen realizando sobre la reorganización del Instituto y el alcance de las decisiones adoptadas durante la actual conducción.
Ferreyra también trazó un paralelismo con el caso de Daniel Alfredo Neira, quien cobró una indemnización de 110 millones de pesos tras ser despedido del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), y al día siguiente fue incorporado al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
A partir de ese antecedente, el director de los productores sostuvo que la situación planteada en el INYM presenta similitudes.
“En el INYM estamos en una situación muy parecida”, afirmó.
La comparación, sin embargo, se refiere a una cuestión puntual: la discusión sobre el uso de recursos públicos para desvinculaciones y posteriores incorporaciones dentro de organismos estatales o vinculados al Estado.
En el caso del INYM, el cuestionamiento está centrado en la posibilidad de que una exgerente que mantuvo un conflicto laboral con el organismo y recibió un acuerdo judicial vuelva a ocupar un cargo de máxima responsabilidad dentro de su estructura.
Otro de los puntos señalados por Ferreyra es el mecanismo utilizado para seleccionar a los postulantes para los cargos.
Según el planteo difundido por el sector productor, la búsqueda habría estado a cargo de una consultora de recursos humanos vinculada con Edit Posdeley, actual responsable del área de Recursos Humanos del INYM.
Entre los candidatos preseleccionados, además de Biale, aparecería un trabajador que actualmente se desempeña dentro de la estructura administrativa del Instituto y que quedaría al frente de la Auditoría Interna.
Las designaciones fueron cuestionadas previamente por representantes de distintos sectores del Directorio, por lo que el tratamiento previsto para esta semana podría volver a exponer las diferencias internas sobre el rumbo de la actual conducción.
El debate se desarrolla, además, mientras el INYM continúa atravesando una profunda discusión sobre sus funciones y estructura. En paralelo, el Directorio viene adoptando decisiones vinculadas con la reorganización interna y los sistemas de registro y fiscalización del organismo. En marzo, por ejemplo, resolvió volver a publicar el listado de operadores inscriptos y mantener una herramienta de consulta por CUIT o número de operador.
La discusión sobre las designaciones se suma así a un escenario más amplio de cambios dentro del Instituto, mientras los representantes de los productores cuestionan el destino de los recursos y las prioridades de la actual gestión.




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