Boca Juniors protagonizó este domingo una remontada de película ante Racing en el Gigante de Arroyito de Rosario. El Xeneize perdía 2-0 y parecía tener la eliminación encima, pero apareció Enner Valencia para cambiar completamente la historia: marcó los tres goles del equipo de Rodolfo Arruabarrena, el último en el quinto minuto de descuento, y selló el 3-2 que metió a Boca en las semifinales de la Copa Argentina.
El partido tuvo un comienzo intenso, aunque sin demasiadas situaciones claras frente a los arcos. Boca intentaba manejar la pelota y avanzar con Leandro Paredes y Santiago Ascacíbar como ejes, mientras Racing buscaba lastimar con transiciones rápidas y la presencia de Adrián “Maravilla” Martínez en ataque.
La Academia encontró la ventaja de una manera inesperada a los 19 minutos. Gastón Lodico se hizo cargo de un tiro de esquina desde la izquierda y decidió buscar el arco directamente. La pelota tomó una trayectoria cerrada, superó a Leandro Brey y terminó metiéndose en el segundo palo para convertirse en un gol olímpico que puso el 1-0.
Boca sintió el golpe y durante varios minutos le costó encontrar los caminos para volver a meterse en partido. Racing, en cambio, comenzó a manejar mejor los tiempos del encuentro y llegó al descanso con una ventaja que, por lo mostrado en el primer tiempo, le permitía encarar la segunda mitad con mayor tranquilidad.
Pero el golpe más duro para Boca llegó apenas iniciado el complemento. A los 47 minutos, Racing tuvo un córner y, después de una segunda jugada dentro del área, Maravilla Martínez tomó la pelota de aire y sacó una volea espectacular que se clavó contra un ángulo. Fue el 2-0 y la Academia quedó a poco más de 40 minutos de meterse entre los cuatro mejores del torneo.
Arruabarrena movió el banco y Boca empezó a jugar cada vez más cerca del área de Racing. El equipo xeneize necesitaba descontar rápido para evitar que el partido se le escapara definitivamente y encontró la respuesta en el jugador que terminaría siendo la figura absoluta de la tarde.
Enner Valencia había ingresado desde el banco y a los 72 minutos apareció para marcar el descuento. El delantero ecuatoriano ganó en el área y conectó de cabeza para poner el 2-1. El gol modificó por completo el escenario: Boca recuperó confianza, Racing comenzó a retroceder y el partido entró en una etapa de enorme tensión.
La búsqueda del Xeneize tuvo premio nuevamente a los 79 minutos. Después de una serie de rebotes dentro del área de Racing, Valencia volvió a imponerse de cabeza y estableció el 2-2. En apenas siete minutos, Boca había transformado un partido que parecía perdido en un encuentro completamente abierto, con la clasificación nuevamente al alcance de la mano.
El empate dejó a ambos equipos al borde de los penales. Racing intentó resistir los últimos minutos y apostar a alguna contra, mientras Boca siguió empujando en busca de una última oportunidad. El reloj avanzaba y todo parecía indicar que la definición desde los doce pasos sería inevitable. Pero todavía faltaba el golpe final.

Cuando se jugaba el quinto minuto de descuento, Boca tuvo una de las últimas acciones ofensivas y volvió a aparecer Valencia. El ecuatoriano ganó otra vez de cabeza dentro del área y puso la pelota lejos del alcance de Facundo Cambeses. Fue el 3-2 y el tercer gol personal del delantero, que completó un triplete extraordinario para darle al Xeneize una clasificación agónica.
Racing ya no tuvo tiempo para reaccionar. El árbitro marcó el final y Boca pasó de estar 0-2 abajo a festejar una victoria 3-2 que lo depositó en las semifinales de la Copa Argentina. La remontada tuvo además una particularidad: los tres goles de Boca fueron convertidos por Valencia y los tres llegaron de cabeza.
Con este triunfo, Boca quedó entre los cuatro semifinalistas de la Copa Argentina y ahora enfrentará a Banfield por el pase a la gran final.





