Después de una jornada marcada por las lluvias, este domingo la esquina de las avenidas Quaranta y Cocomarola, en Posadas, volvió a llenarse de música y baile con la realización de la 50ª edición de la Fiesta del Chamamé. El evento, previsto originalmente para el sábado, debió ser suspendido debido a las intensas precipitaciones que se registraron durante toda la jornada. Finalmente, el clima permitió concretar el encuentro, que reunió a familias, vecinos y músicos para celebrar el Día del Chamamé.
La historia de esta fiesta se remonta cinco décadas atrás, cuando Adelio Suárez, junto a la familia Vivero, impulsó los primeros homenajes a Tránsito Cocomarola en esta tradicional esquina. Su hijo, Francisco Suárez, recordó aquellos comienzos: “Esta es una callecita, era una callecita de tierra, que venía con mi padre, con un guitarrero, con un bandoneón, y hacíamos un homenaje a Cocomarola”.
Francisco destacó además el crecimiento de la celebración y el acompañamiento de la comunidad a lo largo de los años. “Mi padre no estaba equivocado. Tampoco estaba equivocada nuestra gente que acompañaba”, sostuvo.
Por su parte, Pablo Velázquez, integrante de la organización, resaltó la responsabilidad de continuar con aquella iniciativa. “Nos toca a nosotros, de alguna manera, continuar con ese legado, con esa fiesta, con este encuentro de la gran familia chamamecera”, expresó.
La edición número 50 contó con la participación de 17 grupos musicales, entre ellos Agustín Rodríguez, Chaco Tuzuela, Destino de Amor y Naty, la Luz del Acordeón. Velázquez también se refirió a la suspensión del sábado y valoró que finalmente pudiera concretarse el encuentro: “La lluvia no nos dejó, pero creo que fue bendición para que tengamos este lindo domingo, aquí sobre la Cocomarola y poder disfrutar ahora sí del baile, de la música, del encuentro, del abrazo, de la chamigada”.





