El procedimiento fue realizado por disposición del juez Monte, en donde los investigadores verificaron dispositivos pertenecientes a personas que se encontraban en el inmueble y preservaron una conversación de WhatsApp mantenida con un número que pertenecería a González.
El chat fue exportado y quedó resguardado para su posterior análisis pericial. Y cuyo informe aún debe incorporarse al expediente por este caso.
Además, en el lugar fue localizado y secuestrado un teléfono celular Motorola que, de acuerdo con la investigación, pertenecería al ejecutivo y habría sido utilizado por él. El dispositivo quedó formalmente resguardado a disposición de la Justicia y será sometido a las correspondientes pericias.
Denuncia y búsqueda
Una persona que pertenece al círculo cercano a las víctimas dio detalles en torno a los hechos denunciados recientemente por la madre de las víctimas. En ese sentido, sostuvo que una de las víctimas “entró en depresión y se quebró”, instancia al que revivió el padecimiento que sufrió entre el 2019 y 2023.
En paralelo, su hermana mayor, hoy de 16 años, contó que también padeció abuso por parte del excomisario. Los ataques habrían comenzado cuando la menor que hoy tiene 11, tenía entre 5 y 8 años.
“Muchas veces les dije que algo pasaba, pero no me hicieron caso, se pelearon conmigo y hasta alejaron a las chicas de nosotros y de su abuela”, dijo el entrevistado, a quien se preserva su identidad y que además indicó que en varias ocasiones advirtió comportamientos extraños en las menores.
Cabe recordar que luego de que se conociera la denuncia formal, desde el Juzgado de Instrucción Dos de Posadas, se libró la inmediata orden de detención para el sospechoso.
Según consta la denuncia realizada por la madre de las víctimas y pareja del exintegrante de la fuerza provincial, entre los años 2019 y 2023 el acusado habría abusado de sus dos hijas que tuvo como fruto de una relación anterior. La causa incluye también la evaluación de una niña de 9 años, hija de la pareja, para determinar si pudo haber sido también víctima de algún delito.
La presentación fue formalizada por la madre de las menores una vez que sus hijas dieran a conocer lo que padecieron, con quien hasta ese momento era su pareja con 12 años de convivencia.