El nuevo ciclo de Rodolfo Arruabarrena al frente de Boca Juniors comenzó con una sonrisa en el Estadio Marcelo Bielsa de Rosario. Los futbolistas xeneizes mostraron un rendimiento sólido y vencieron 2-0 a Sarmiento de Junín, lo que les permitió sellar la clasificación a los octavos de final de la Copa Argentina, instancia en la que se medirán ante Vélez Sarsfield.
El encuentro marcó el estreno oficial del director técnico en su segunda etapa en el club, luego del triunfo por la mínima en el amistoso previo contra Athletico Paranaense. Para este compromiso, el entrenador apostó por la titularidad del lateral Leandro Lozano, flamante incorporación proveniente de Argentinos Juniors, y por la inclusión desde el arranque del juvenil Leonel Flores, quien terminó siendo una de las grandes figuras de la noche santafesina.
Durante la primera etapa, el conjunto de la ribera dominó la posesión de la pelota y arrinconó a los juninenses, que resistieron bajo el liderazgo de su capitán Juan Manuel Insaurralde. Aunque el Xeneize manejó los hilos con el desparpajo de Tomás Aranda y la movilidad de sus atacantes, le costó profundizar y generar peligro concreto sobre el arco defendido por Thyago Ayala.
La paridad se quebró rápidamente en el inicio de la segunda mitad. A los seis minutos, Alan Velasco frotó la lámpara: el mediapunta recibió una asistencia de Milton Delgado y sacó un violento derechazo desde afuera del área que se metió pegado al palo de Ayala. El golazo destrabó el trámite para los dirigidos por Arruabarrena, que a partir de allí controlaron el juego con mayor tranquilidad frente a un Sarmiento que no logró reaccionar.
El broche de oro llegó a los 26 minutos del complemento con una gran combinación colectiva. Lautaro Blanco trepó por el sector izquierdo, tocó hacia el centro y Santiago Ascacíbar dejó pasar de manera inteligente la pelota para la posición de Flores. El juvenil controló, se perfiló y sacó un remate rasante que venció la resistencia del arquero rival para decretar el 2-0 definitivo y desatar el festejo de toda la parcialidad boquense.
Control y pasaje a octavos de final
Tras ampliar la ventaja, el entrenador xeneize movió el banco de suplentes para dosificar energías. Dispuso los ingresos de Carlos Palacios y Kevin Zenón en reemplazo de los autores de los goles, y más tarde mandó a la cancha a Williams Alarcón y Ángel Romero para cerrar el partido sin sobresaltos.
El árbitro Nazareno Arasa marcó el final en Rosario y decretó el pase de Boca a la siguiente ronda de la Copa Argentina, donde aguarda el Fortín de Liniers, que venía de eliminar a Gimnasia y Tiro de Salta a fines de abril.





