Mientras avanza la construcción de un nuevo espacio político, el gobernador decidió dejar de hacer el aporte partidario al desaparecido Partido de la Concordia Social – ahora Encuentro Misionero-. El trámite lo efectuó solicitando el Stop Debit al Banco. En la misma línea avanzarían otros funcionarios quienes además ya están renunciado a ese espacio político.
Mientras la agenda pública del gobernador Hugo Passalacqua está concentrada en decisiones de gestión de alto impacto, en paralelo comienza a consolidarse un proceso de reorganización política que podría marcar el rumbo del oficialismo misionero hacia las elecciones de 2027.
Además de mostrarse como un dirigente enfocado exclusivamente en la administración provincial, el mandatario también trabaja en la construcción de una nueva referencia política que reemplace al esquema que durante más de dos décadas representó el Frente Renovador de la Concordia, cuya estructura partidaria dejó de existir formalmente.
En ese proceso, Passalacqua no aparece solo. Distintos espacios políticos que durante años integraron el Frente Renovador ya comenzaron a expresar públicamente su respaldo al gobernador e, incluso, a alentar una eventual candidatura para buscar un nuevo mandato en 2027.
Ese escenario quedó expuesto ayer miércoles durante una reunión que congregó a doce dirigentes provenientes de distintos partidos que históricamente conformaron el frente oficialista. Del encuentro participaron, entre otros, Pablo Juan Tschirsch, Mónica Alustiza, Élida Vigo, Sonia De Melo, Fabiana Perié y Rossana Franco.
Tras la reunión, una de las voceras del grupo, Mónica Alustiza, confirmó que ya se trabaja en la conformación de un nuevo espacio político, entendiendo que el Frente Renovador, como herramienta partidaria, cumplió un ciclo y que ahora comienza una nueva etapa de cara al proceso electoral del próximo año.
El respaldo de estos dirigentes se suma al acompañamiento que, tanto en público como en privado, vienen manifestando la gran mayoría de los intendentes de la provincia. Ese esquema territorial aparece hoy encolumnado detrás del actual jefe de Gabinete, Carlos «Kako» Sartori, uno de los principales articuladores políticos del oficialismo.
Mientras el armado político comienza a tomar forma, la prioridad cotidiana de Passalacqua continúa siendo la gestión. Por estas horas, el gobernador trabaja personalmente en los últimos detalles del proyecto de Presupuesto Provincial que será enviado próximamente a la Cámara de Representantes para iniciar su tratamiento en comisión.
Al mismo tiempo, impulsa una profunda revisión del funcionamiento del Estado provincial con el objetivo de hacerlo más eficiente. En ese marco, dentro del Ejecutivo se analiza una reducción de ministerios, la fusión de algunos organismos y una reorganización administrativa que permita optimizar recursos sin afectar la prestación de servicios.
Las fuentes consultadas coinciden en que la intención es consolidar un Estado más ágil y con menor estructura burocrática, en línea con el contexto económico que atraviesa el país.
En paralelo, también trascendió una decisión de fuerte contenido político adoptada por el propio gobernador. Según confirmaron fuentes cercanas al mandatario, Passalacqua procedió a dejar de aportar mensualmente la cuota que se le descontaba mensualmente como afiliado del ya extinguido Partido de la Concordia.
Ese descuento representa en los afiliados hasta el 3% del salario percibido por cada trabajador. De acuerdo con las estimaciones, dependiendo de la categoría y del ingreso de cada agente, la cuota oscila entre los $40.000 y los $200.000 mensuales.
La medida es interpretada dentro del oficialismo como una señal política acorde al nuevo escenario partidario, cerrando definitivamente una etapa vinculada al histórico Partido de la Concordia, ahora Encuentro Misionero.
Desde el entorno más cercano al gobernador aseguran que Passalacqua tiene previsto anunciar nuevas medidas económicas y administrativas en los próximos meses, una vez que concluya el Mundial de Fútbol, con el objetivo de mantener el foco de la agenda pública en cuestiones de gestión.
La estrategia seguiría la línea de otras decisiones recientes impulsadas por el Ejecutivo provincial, como la eliminación del anticipo de Ingresos Brutos para mercaderías que ingresan a Misiones —medida que el oficialismo presentó como el fin de la denominada «aduana paralela»— y la supresión de las retenciones que afectaban a usuarios de billeteras virtuales en operaciones de consumo cotidiano.
En ese contexto, el oficialismo comienza a mostrar una doble dinámica: por un lado, una agenda de gestión con reformas estructurales y medidas de alivio fiscal; por otro, un proceso de reconfiguración política que busca darle continuidad al proyecto misionerista bajo una nueva identidad partidaria.
Con el calendario electoral todavía lejano, aunque ya en movimiento desde el plano político, Passalacqua parece decidido a conducir personalmente ambas agendas. Mientras el Estado provincial encara una nueva etapa de reformas orientadas a la eficiencia y al alivio fiscal, también empieza a delinearse el espacio político que buscará sostener el liderazgo del oficialismo misionero en el escenario que se abrirá rumbo a 2027.





