La causa se originó a partir de doce reportes enviados por el National Center for Missing and Exploited Children (NCMEC), entidad que colabora con distintos países en la detección de delitos contra niños y adolescentes cometidos a través de internet. A partir de esa información, especialistas llevaron adelante tareas de análisis que permitieron avanzar sobre la identificación del sospechoso y solicitar la correspondiente medida judicial.
Durante el allanamiento fueron incautados dos teléfonos celulares atribuidos al detenido. De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, profesionales de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) realizaron pericias preliminares que permitieron establecer coincidencias entre los dispositivos secuestrados y los datos aportados en los reportes internacionales. El trabajo incluyó el análisis de cuentas asociadas, registros digitales y otros elementos técnicos incorporados al expediente.
Los investigadores también detectaron que el sospechoso habría utilizado distintos perfiles y direcciones de correo electrónico para operar en redes sociales y servicios de mensajería. Según la pesquisa, algunas de esas cuentas estaban registradas con identidades ajenas, una modalidad que presuntamente buscaba dificultar el rastreo de la actividad atribuida al acusado.
La investigación abarca movimientos detectados en plataformas como WhatsApp, Instagram, Facebook y servicios vinculados a Google, donde se habrían compartido archivos relacionados con material de abuso sexual infantil. En el operativo intervinieron además efectivos de la Dirección de Investigaciones Complejas y personal de la Unidad Regional de Eldorado, quienes colaboraron en la ejecución de la medida.
Los dispositivos electrónicos secuestrados fueron enviados a la SAIC para la realización de pericias forenses más exhaustivas. Mientras tanto, la causa continúa bajo secreto de sumario y los investigadores no descartan nuevas diligencias en función de los resultados que arrojen los análisis digitales.
La causa se originó a partir de doce reportes enviados por el National Center for Missing and Exploited Children (NCMEC), entidad que colabora con distintos países en la detección de delitos contra niños y adolescentes cometidos a través de internet. A partir de esa información, especialistas llevaron adelante tareas de análisis que permitieron avanzar sobre la identificación del sospechoso y solicitar la correspondiente medida judicial.
Durante el allanamiento fueron incautados dos teléfonos celulares atribuidos al detenido. De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, profesionales de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) realizaron pericias preliminares que permitieron establecer coincidencias entre los dispositivos secuestrados y los datos aportados en los reportes internacionales. El trabajo incluyó el análisis de cuentas asociadas, registros digitales y otros elementos técnicos incorporados al expediente.
Los investigadores también detectaron que el sospechoso habría utilizado distintos perfiles y direcciones de correo electrónico para operar en redes sociales y servicios de mensajería. Según la pesquisa, algunas de esas cuentas estaban registradas con identidades ajenas, una modalidad que presuntamente buscaba dificultar el rastreo de la actividad atribuida al acusado.
La investigación abarca movimientos detectados en plataformas como WhatsApp, Instagram, Facebook y servicios vinculados a Google, donde se habrían compartido archivos relacionados con material de abuso sexual infantil. En el operativo intervinieron además efectivos de la Dirección de Investigaciones Complejas y personal de la Unidad Regional de Eldorado, quienes colaboraron en la ejecución de la medida.
Los dispositivos electrónicos secuestrados fueron enviados a la SAIC para la realización de pericias forenses más exhaustivas. Mientras tanto, la causa continúa bajo secreto de sumario y los investigadores no descartan nuevas diligencias en función de los resultados que arrojen los análisis digitales.





