El lema de este año, «25 años de corazones solidarios», reflejó el compromiso de la comunidad educativa y de los posadeños en general con las causas sociales y el bienestar común. La bicicleteada no solo es una actividad recreativa, sino también una oportunidad para enseñar y practicar valores fundamentales como la empatía y la colaboración.
Juan Rajimón, rector del Roque González, celebró el aniversario número 25 de la Bicicleta Solidaria y destacó el compromiso de todos los involucrados. “Es una alegría inmensa por todo lo que podemos compartir con la gente que necesita. Tengo una alegría grande porque el ciudadano de Posadas tiene un corazón solidario, y año a año colabora y piensa en el que más necesita”, manifestó.
El sacerdote destacó el volumen de donaciones recibidas y adelantó que todavía resta realizar el recuento total. “Yo estimo cerca de 10 mil unidades de alimentos donados hasta el momento. En la próxima semana haremos un conteo preciso para hacer saber qué es lo que la gente compartió y a quiénes vamos a llevar estas donaciones durante los próximos días”, indicó.
Además, valoró el sentido comunitario del evento y el compromiso sostenido a lo largo del tiempo. “Más allá de que nosotros lo organizamos, es un evento de Posadas. Qué lindo poder tener un corazón para el que necesita. No sólo podemos pensar en nosotros”, sostuvo.
María Bower, empresaria posadeña y una de las principales organizadoras del evento, celebró el impacto de la jornada solidaria al cierre de la vigésimo quinta edición de la Bicicleta Solidaria. “Es una jornada extraordinaria. La importancia que tiene para nosotros es la cantidad de hogares que podemos llegar con alimentos”, afirmó.
Destacó también la participación ciudadana y la confianza de la comunidad en la transparencia del evento. “El pueblo quiere saber a dónde van las donaciones y el Roque es tan claro, porque muestra absolutamente todo. El periodismo puede acompañarlo, cualquier misionero, cualquiera de la región puede acompañar una entrega”, indicó.
Finalmente, subrayó el mensaje simbólico que dejó el cierre de la pedaleada, en un marco que unió generaciones. “Se podrá observar que los más pequeños ingresan detrás de nuestros santos y los protegen aquellos que terminaron la educación en esta institución. Es el mejor mensaje, somos una gran familia en el Roque”, sostuvo.





