El Gobierno nacional enfrenta dificultades para avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en el Senado. A menos de un mes de que finalice el período de sesiones ordinarias, el oficialismo todavía no consiguió reunir los 37 votos necesarios para aprobar la reforma electoral y debe enfrentar las diferencias de sus principales aliados parlamentarios.
La iniciativa, presentada en abril, forma parte de la estrategia política de La Libertad Avanza de cara a las elecciones presidenciales de 2027. El objetivo de la Casa Rosada es eliminar las primarias previstas para agosto, instancia que actualmente se utiliza para definir las candidaturas nacionales.
Sin embargo, el proyecto continúa sin avances concretos y las negociaciones se volvieron cada vez más complejas. A las diferencias políticas se suma el factor del calendario electoral: la Cámara Nacional Electoral advirtió sobre la necesidad de aprobar con suficiente anticipación cualquier modificación de las reglas que regirán los próximos comicios.
En términos parlamentarios, el oficialismo parte de una posición minoritaria. La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y necesita sumar otras 16 voluntades para alcanzar el número requerido. Hasta el momento, habría conseguido acercar 11 apoyos, aunque todavía debe transformar esos compromisos en votos efectivos dentro del recinto.
Ante este escenario, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedó al frente de las conversaciones con los gobernadores que mantienen una relación de diálogo con el Gobierno nacional. La estrategia apunta a conseguir que los acuerdos políticos con las provincias se traduzcan en respaldo de sus representantes en el Senado.
Las tratativas no se limitan exclusivamente a la reforma electoral. Detrás de cada posible acompañamiento aparecen reclamos vinculados con obras públicas, recursos, decisiones regulatorias y condiciones políticas para competir en las elecciones de 2027.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, decidió mantenerse al margen de las negociaciones directas, al considerar que las conversaciones están atravesadas por los acuerdos electorales que cada espacio busca construir en sus respectivos distritos.
Uno de los principales desafíos para el Gobierno está en el radicalismo. Aunque algunos gobernadores de la UCR expresaron su respaldo a la suspensión de las primarias, el bloque de diez senadores mantiene posiciones divididas.
Los mandatarios de Corrientes, Juan Pablo Valdés; Santa Fe, Maximiliano Pullaro; y Chaco, Leandro Zdero se manifestaron a favor de avanzar con la iniciativa. Ese posicionamiento podría traducirse en el acompañamiento de los senadores Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela, por Corrientes, y Eduardo Galaretto y Silvina Schneider, por Santa Fe. También aparece como posible respaldo el del correntino Carlos Camau Espínola, cercano al gobernador Valdés.
En Mendoza, en cambio, todavía no está definida la postura de Alfredo Cornejo. El mandatario provincial busca garantías políticas frente a una eventual candidatura de Luis Petri, actualmente alineado con el espacio libertario, en las próximas elecciones provinciales. Además, planteó la necesidad de analizar los costos y beneficios del sistema de primarias.
La posición de los senadores mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri resulta clave para el oficialismo. También permanece como una incógnita el posicionamiento de la santafesina Carolina Losada. En sentido contrario, los radicales Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama ya expresaron su rechazo a la eliminación de las PASO.
El PRO tampoco garantiza su respaldo. Sus tres representantes en la Cámara alta, Martín Goerling Lara, Andrea Marcela Cristina y María Victoria Huala, mantienen reparos frente a la reforma y defienden la continuidad de las primarias.
Fuera de los bloques tradicionales, el oficialismo busca sumar voluntades entre los senadores vinculados con gobernadores de distintos espacios políticos. Entre los mandatarios que manifestaron disposición a acompañar la suspensión de las PASO figuran Raúl Jalil, de Catamarca; Rolando Figueroa, de Neuquén; Claudio Vidal, de Santa Cruz; Martín Llaryora, de Córdoba; e Ignacio Torres, de Chubut.
Ese grupo podría aportar seis votos a través de Julieta Corroza, Guillermo Andrada, Natalia Gadano, José Carambia, Alejandra Vigo y Edith Terenzi. No obstante, el respaldo está sujeto a las negociaciones que cada provincia mantiene con la Nación. En ese marco, los gobernadores aprovechan la discusión electoral para insistir con demandas que todavía no encontraron respuesta.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, condiciona su acompañamiento al tratamiento de cuestiones relacionadas con el Presupuesto 2027 y las PASO a la licitación para privatizar Belgrano Cargas. Entre sus planteos figura la necesidad de garantizar obras en dos ramales ferroviarios.
Con el cierre de las sesiones ordinarias cada vez más cerca, el Gobierno enfrenta una carrera contra el tiempo para conseguir los apoyos que necesita. La eliminación de las PASO es una de sus apuestas políticas de cara a 2027, pero las diferencias entre sus aliados y las demandas de los gobernadores mantienen la iniciativa sin una mayoría asegurada. Por ahora, la Casa Rosada deberá profundizar las negociaciones con las provincias y los bloques dialoguistas si pretende llevar el proyecto al recinto y evitar que la reforma electoral quede sin tratamiento durante el actual período legislativo.





