Los carniceros y productores misioneros enfrentan un escenario crítico por la pérdida de poder adquisitivo y la apertura de las exportaciones. Advierten que el asado quedó relegado para ocasiones especiales y desde un reconocido frigorífico de Posadas proyectan la apertura de un local sin carniceros para abaratar costos.
La crisis económica y el cambio en las reglas de juego del mercado ganadero transformaron por completo la mesa de las familias argentinas y Misiones no es la excepción. El consumo de carne vacuna registra un desplome histórico en los últimos años y los consumidores migraron de forma masiva hacia opciones más económicas.
Ante la falta de políticas de financiamiento para el sector y la consolidación de un mercado desregulado, los trabajadores de la industria cárnica local deben readecuar sus estructuras para subsistir.
Gabriel Vidal Rodríguez, referente de la Cooperativa Frigorífica Virgen de Fátima de Posadas, describió un panorama complejo para el mostrador: “Estamos notando una baja en el consumo de carne roja que está siendo reemplazada por la carne blanca, ya sea de pollo o de cerdo”.
A su criterio, el cambio responde a una lógica global que excede la capacidad de maniobra local. “No somos nosotros hoy los que manejamos el mercado, es la exportación la que maneja el mercado. Al no tener regulaciones y abrirse los mercados, nos toca lo que nos toca”, lamentó.
El dirigente cooperativo explicó que la inserción de la producción local en el plano internacional se da en condiciones desfavorables para el abastecimiento interno. Según detalló, el país arrastra una capacidad productiva debilitada que no logra cubrir ambos frentes de manera equitativa.
“El problema es que venimos con una producción muy pobre, en decadencia, y de buenas a primeras te abren todas las puertas. Obviamente que no va a alcanzar o vamos a estar consumiendo la carne a los valores que el mundo consume”, sostuvo.
La falta de herramientas financieras oficiales es uno de los principales reclamos que sostienen los productores de la provincia. La ausencia de incentivos estatales ralentiza cualquier intento de recuperar el stock ganadero. El cooperativista cuestionó la falta de planificación a largo plazo.
“No veo que haya una política. Cuando hablamos de una política de producción, hablamos de financiamiento. Si nosotros no tenemos acceso a créditos razonables, con tasas razonables, es muy lento todo”, dijo. Sin ese apalancamiento, advirtió que el crecimiento del rodeo será marginal.
La pérdida del poder de compra modificó drásticamente las costumbres sociales y los hábitos de consumo de los posadeños en las carnicerías de barrio. El tradicional asado de los fines de semana se convirtió en un lujo eventual.
Ante la consulta sobre la frecuencia con la que los vecinos compran estos cortes, Vidal Rodríguez respondió con ironía: “¿Y cuándo cumplís años? Estamos llegando ya a ese punto”. En ese sentido, puntualizó el impacto real en los despachos diarios de la cooperativa: “Yo diría que hay un 50% de caída en carne roja”.
Para compensar la pérdida de volumen, el sector se apoya en alternativas que muestran un comportamiento inverso en el mostrador. “Compensamos eso en gran proporción con carne de cerdo que vemos que despacito se está aumentando la venta”, remarcó.
En tanto, la demanda de cortes vacunos quedó concentrada en las opciones más económicas y estacionales, como la aguja, la paleta o la carne picada, mientras que las piezas más caras quedan relegadas.
La necesidad de abaratar los precios finales apuró el debate sobre los costos de comercialización y la estructura de los locales de venta al público. La tendencia de vender carne previamente envasada y sin la intermediación de un carnicero en el mostrador empieza a ganar terreno en la capital misionera como una alternativa para achicar los márgenes operativos.
Lejos de oponerse al cambio tecnológico y de servicios, la cooperativa local se prepara para implementar este sistema en el corto plazo. “Tenemos que empezar a cambiar la forma de comercializar por una cuestión de costos, tanto para beneficio de los que producimos como para el consumidor mismo”.
El empresario cárnico reveló que están próximos a inaugurar un local en la capital misionera que funcionará bajo este concepto: “Estamos inaugurando un punto de venta en el centro que va a tener esa modalidad, una carnicería sin carnicero, básicamente”.
Por otra parte, respecto a las expectativas de reactivación económica para el segundo semestre, se mostró escéptico y descartó una mejora en el corto plazo. “Sinceramente no veo por qué vayamos a tener una recuperación en los próximos meses. Tengo que ser realista, no hay ningún tipo de medida que me diga que se va a reactivar la economía”, manifestó.
El padre Alberto Barros, referente de Cáritas Diocesana de Posadas cuestionó la postura del gobierno nacional frente al crecimiento de la morosidad. Advirtió que las familias se endeudan para comprar alimentos y pagar servicios, y sostuvo que la crisis ya provoca graves consecuencias sociales y de salud mental. "Hay gente que se está quitando la vida por estos problemas", advirtió.
"Con la minería, buenísimo, la macro", ironizó el reconocido diseñador y empresario. Leer más
Una consultora privada elaboró un informe en el que compara las ventas del primer semestre de 2026 contra el promedio de los primeros semestres de 2017 a 2025. Misiones ocupa el cuarto lugar entre las provincias con mayor caída, con una variación negativa de 29%. El promedio de las 24 jurisdicciones relevadas marca una merma de 9%.
La actividad industrial argentina acumula una caída del 2% en los primeros siete meses de 2026 frente al mismo período del año pasado, según estimaciones preliminares del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA). Aunque los indicadores adelantados de julio anticipan una suba interanual de alrededor del 1,4%, el resultado estaría explicado por una baja base de comparación y no por una recuperación sostenida. En términos mensuales, la actividad habría permanecido prácticamente estable respecto de junio, con una variación de -0,6% con ajuste estacional.
Desde la entidad gremial pyme rechazaron que el sobreendeudamiento se deba a gastos suntuarios. Advierten que la recesión afecta al comercio tradicional.