Un par de consultoras privadas recalcularon el índice con la canasta de consumo de 2017/18 y obtuvieron resultados diferentes: LCG estimó 2,5% mensual y 21,3¬umulado, mientras Equilibra calculó 2,1% y 20,5%, respectivamente.
La discusión sobre la metodología utilizada para medir la inflación volvió a quedar en el centro de la escena después de que dos consultoras privadas recalcularan el IPC de julio utilizando una canasta de consumo diferente a la que actualmente emplea el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El organismo oficial informó una inflación mensual del 2,1% en julio, con una variación interanual del 33,8% y un acumulado de 19,3% en los primeros siete meses de 2026. El dato marcó además el final de una secuencia de tres meses de desaceleración, ya que quedó 0,2 puntos porcentuales por encima del 1,9% registrado en junio.
El debate surge porque el Gobierno había contemplado utilizar este año una nueva estructura de ponderaciones basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, pero finalmente decidió mantener la canasta derivada de la encuesta de 2004/05.
La actualización busca reflejar los cambios en los hábitos de consumo de los hogares argentinos. Entre las principales modificaciones aparece un mayor peso de los servicios.
Con la ENGHo 2017/18, Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles pasan de representar el 9,4% al 14,5% de la canasta. Transporte sube del 11% al 14,3% y Comunicaciones del 2,8% al 5,1%.
También aumentan las ponderaciones de Educación, que pasa del 2,3% al 3,1%; Salud, del 8% al 9,1%; y Recreación y cultura, del 7,3% al 8,6%.
En sentido contrario, Alimentos y bebidas pierden peso: pasan del 26,9% al 22,7%. Prendas de vestir y calzado bajan del 9% al 6,8%.
La diferencia resulta relevante porque una mayor participación de los servicios puede elevar el índice general cuando ese tipo de precios aumenta por encima de los bienes.
La consultora LCG realizó una simulación tomando las variaciones de precios registradas por el propio Indec durante julio. En ese relevamiento, los bienes aumentaron 1,6%, mientras que los servicios subieron 3,1%.
Con esos datos y aplicando los nuevos ponderadores de la ENGHo 2017/18, LCG estimó que la inflación de julio habría sido de 2,5%, cuatro décimas por encima del 2,1% oficial.
La diferencia también se trasladaría al acumulado anual, informó Infobae. Según el cálculo de la consultora, la inflación de 2026 habría alcanzado 21,3%, frente al 19,3% que surge de la metodología actualmente utilizada.
Equilibra, en cambio, llegó a una conclusión distinta para el dato mensual. Su simulación determinó que el IPC de julio habría sido de 2,1% también con la canasta actualizada, es decir, exactamente el mismo resultado informado por el Indec.
Sin embargo, la consultora sí detectó una diferencia en el acumulado del año. Con la ENGHo 2017/18, estimó una inflación de 20,5% en 2026, 1,2 puntos por encima del 19,3% oficial.
De esta manera, las dos consultoras coincidieron en que una actualización de la canasta habría producido un acumulado anual superior al informado por el Indec, aunque discreparon sobre la magnitud del impacto.
Mientras las consultoras ensayaron estos escenarios alternativos, el índice oficial continúa calculándose con la estructura de ponderaciones basada en la ENGHo 2004/05.
En el desglose de julio, el IPC Núcleo registró un incremento del 1,8%, los precios Estacionales aumentaron 4,5% y los Regulados subieron 2,1%.
Por divisiones, Recreación y cultura tuvo el mayor incremento, con 5%, seguida por Restaurantes y hoteles, con 2,8%. En el extremo opuesto, Prendas de vestir y calzado registró una caída del 1,3%.
Así, el dato oficial de julio quedó establecido en 2,1%, mientras las simulaciones privadas permitieron dimensionar cómo podría modificarse la medición de la inflación si se utilizara la estructura de consumo más reciente.
La inflación volvería a desacelerarse durante agosto y, según las principales consultoras privadas, el índice de precios al consumidor (IPC) se ubicaría entre el 1,4% y el 1,9%. La ausencia de la presión estacional de las vacaciones de invierno y una moderación en los precios de alimentos y bebidas aparecen como los principales factores detrás de la mejora, luego del salto registrado en julio por el turismo y otros componentes estacionales.
El índice de precios subió 2,1% en julio y aceleró respecto de junio. El registro solamente fue superado por Venezuela entre las economías relevadas, mientras Paraguay y Bolivia tuvieron deflación.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá este jueves a las 16 el dato oficial de inflación correspondiente a julio, en un contexto de expectativas de un nuevo repunte respecto del 1,9% registrado en junio. El promedio de las principales consultoras ubica la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en torno al 2%, mientras que algunas estimaciones llegan al 2,8%, lo que marcaría una pausa en el proceso de desinflación que el Gobierno esperaba profundizar durante la segunda mitad del año.
La inflación de junio fue del 1,9%, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), marcando una desaceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto de mayo y el registro mensual más bajo desde agosto de 2025. En el primer semestre del año el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un incremento del 16,8%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,5%.
El Banco Central difundió una nueva edición del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado a partir de las estimaciones de más de 30 consultoras y especialistas. El informe proyecta una inflación del 2% para junio y julio, un cierre de año con un Índice de Precios al Consumidor del 30% y un dólar oficial que alcanzaría los $1.673 hacia diciembre.