Los bomberos desplegaron una línea de alta presión y trabajaron durante aproximadamente una hora, con apoyo de la División Bomberos San Isidro, hasta extinguir completamente el foco y dejar la zona fuera de peligro. La intervención permitió además frenar el avance del fuego hacia las viviendas cercanas.
El sector principalmente afectado, de aproximadamente 4 por 8 metros, era una construcción de madera con techo de chapa de cinc. En su interior había tres maquinarias y, en la parte posterior, una cama de hierro con un colchón, sector donde los peritos localizaron el punto de origen del incendio.
Posteriormente, Bomberos y personal de Policía Científica realizaron las pericias y buscaron rastros de combustibles o líquidos acelerantes, con resultado negativo. Además, se estableció que el inmueble no contaba con suministro eléctrico.
De acuerdo con las primeras conclusiones técnicas, habría mediado un factor humano voluntario mediante la utilización de un elemento de llama libre, aunque las circunstancias en las que se inició el fuego continúan bajo investigación.
El incendio provocó daños estimados en un 60% de la estructura, sin dejar personas lesionadas.





