El piloto argentino Franco Colapinto ya se encuentra en Bakú para disputar una nueva fecha del Campeonato Mundial de Fórmula 1. Tras lograr un destacado séptimo puesto en el Gran Premio de Madrid, el corredor bonaerense buscará consolidar su buen momento en el Gran Premio de Azerbaiyán, un escenario urbano que le genera confianza por sus antecedentes positivos en la categoría.
El representante nacional analizó las particularidades del trazado y remarcó la buena sintonía que mantiene con el asfalto azerí: “Es una pista que desde que la conocí me trajo buenos resultados y recuerdos. Una pista que me cayó bien desde el primer momento. Se disfruta mucho manejar. Es una pista que abre oportunidades”.
El desafío en Bakú requiere una precisión milimétrica debido a la cercanía de los muros de contención, lo que reduce drásticamente el margen de error para las escuderías. El piloto de Alpine explicó que la concentración resulta una herramienta clave para este fin de semana: “Son circuitos que tenés que estar más concentrado. Cuando hay un riesgo tan alto, ese foco sube más. Cuando tuve riesgos, siempre estuve a la altura. Ahí está la diferencia en el circuito callejero”.
La preparación técnica y el estado físico de los corredores se ponen a prueba en cada curva del exigente trazado. Para el pilarense, las características de la pista demandan un manejo sumamente agresivo pero controlado: “Son pistas técnicas, hay que ir muy fino y al límite. La adrenalina es más alta también”.
Más allá de la exigencia deportiva, el automovilista reafirmó su fuerte sentido de pertenencia y el valor que le otorga al acompañamiento de los fanáticos locales en cada presentación internacional. Colapinto fue contundente respecto a su principal motivación dentro de la máxima categoría: “Como piloto que ama a su país, el país está allá arriba. Mi objetivo es llevar a la Argentina a lo más alto del deporte”.
La respuesta de los seguidores se convirtió en un motor fundamental para el desarrollo de su campaña en el exterior. El corredor bonaerense valoró ese respaldo constante: “Soy orgulloso de ser argentino, el amor que me demostraron es muy grande”.
En sintonía con ese sentimiento, el piloto recordó un emotivo episodio que vivió recientemente al finalizar la competencia en suelo español, donde un auxiliar de pista le alcanzó la bandera nacional para celebrar el resultado. Colapinto rememoró aquel gesto con especial afecto: “El capo de Gabriel, que me pasó la bandera, fue algo muy especial”.
La actividad oficial en pista para el representante de Alpine comenzará el jueves con las primeras sesiones de entrenamientos libres, mientras que la clasificación se disputará el viernes para definir la grilla de partida de la carrera del sábado.





